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26.10.2021

“Imagina estar en un barco abarrotado sin chaleco salvavidas. Imagina estar rodeado de olas de hasta tres metros de altura mientras tu ropa está empapada y estás sufriendo una inhalación de combustible. Imagina quedarte sin comida y agua a medida que pasa el tiempo, sin protección contra el sol, el viento y la lluvia. Imagina pedir ayuda y nadie responde. Esta es la realidad que estamos presenciando en el mar”, dice Caroline Willemen, coordinadora del proyecto a bordo de nuestro barco de búsqueda y rescate, el Geo Barents, en el Mediterráneo central.

En medio de unas condiciones meteorológicas adversas, realizamos cinco desafiantes rescates. Muchas de las personas sobrevivientes sufrieron hipotermia, tras una exposición prolongada a los elementos o caídas al agua. También sufrieron mareos e inhalación de combustible. Tanto niños y niñas como personas adultas han sufrido deshidratación y pérdida de apetito debido al mareo. De las 367 personas a bordo se encuentran 172 menores,  entre ellos 134 no están acompañados.

Este es un gran número de niñas y niños que intentan el peligroso cruce. Incluso los miembros más experimentados de nuestro equipo a bordo han expresado que la cantidad de niñas y niños pequeños es particularmente alta en esta rotación.

 

 

Rescate crítico e intoxicación por combustible

Por la mañana del 22 de octubre, realizamos el primer rescate desde que llegamos a la zona de búsqueda y rescate. Encontramos a 36 sobrevivientes que subieron a bordo del Geo Barents desde un barco de madera. Durante la operación de rescate, el equipo a bordo del Geo Barents recibió una nueva alerta. Esta vez, fue por un bote de goma en peligro, ubicado a varias horas de distancia.

“Llegamos de noche y estaba completamente oscuro. Las olas tenían más de tres metros de altura en un punto y había mucho viento. El barco estaba en un estado muy frágil y las personas a bordo habían inhalado los vapores de combustible y se habían agitado debido a la difícil situación. Muchos de los factores que hacen que un rescate sea un desafío estaban todos allí al mismo tiempo”, explica Leo Southall, líder adjunto del equipo de búsqueda y rescate a bordo del Geo Barents.

Después de aproximadamente dos horas intensas, el equipo pudo subir a bordo a las 65 personas sobrevivientes. Una vez a salvo en la cubierta del Geo Barents, muchas de ellas expresaron su alivio y felicidad por haber sido rescatadas, pero otras estaban ansiosas y exhaustas después de estar en el mar por más de 24 horas. Una de ellas tuvo que subir a bordo en una camilla pero, afortunadamente, se recuperó rápidamente.

 

 

Ignorados por las autoridades

Esa misma noche, el Geo Barents recibió una tercera alerta. Otro barco de madera abarrotado estaba en peligro. Aunque las autoridades estaban al tanto de la situación, nadie respondió ni intervino. El Geo Barents tardó nueve horas en llegar a la ubicación del barco y durante todo este tiempo ni las autoridades ni otros barcos cercanos brindaron asistencia.

“Este es otro claro ejemplo de cómo los estados costeros cercanos se niegan a asumir cualquier responsabilidad por las personas en peligro en el mar. El barco había estado en aguas peligrosas durante tres días, con 100 personas a bordo, entre ellos 42 niños y niñas”, relata Caroline Willemen. “Dejar a la gente a la deriva en el mar durante días es inaceptable. Una vez más, somos testigos de cómo las políticas europeas sobre el control de migración ponen en peligro la vida de miles de personas, al no tener ninguna capacidad proactiva de búsqueda y rescate en el mar y al no dar respuesta a todas las llamadas de socorro. Es inaceptable que se deje a las ONG para llenar el vacío mortal”, continúa.

 

Las personas no deben ser devueltas a Libia

El 23 de octubre, el Geo Barents sumaba 201 personas a bordo, cuando recibió una nueva alerta de otro bote de goma en peligro, a seis horas de la posición de los buques. Para cuando Geo Barents llegó al área, la Guardia Costera de Libia ya estaba allí acercándose rápidamente al bote de goma, maniobrando peligrosamente a su alrededor. Justo el día anterior, presenciamos un número indeterminado de personas migrantes y refugiadas a bordo de un barco de la Guardia Costera de Libia, junto a un barco vacío que se incendió.

El Geo Barents temió entonces otra interceptación, pero esta vez pudo continuar con el rescate y los 95 sobrevivientes subieron a bordo. Si la Guardia Costera de Libia hubiera interceptado el barco, los sobrevivientes con toda probabilidad habrían sido devueltos a la fuerza al ciclo de violencia y explotación en Libia.

“Los Estados e instituciones europeos deben suspender inmediatamente su apoyo político y material a la Guardia Costera de Libia y detener el sistema de retornos forzosos a Libia. Libia no es un lugar seguro, afirma Willemen.

 

 

Solicitud de un puerto seguro

El 24 de octubre, nuestro barco realizó otro rescate crítico de un bote de goma que se estaba llenando de agua; 71 personas estaban a bordo, extremadamente asustadas por sus vidas. Ahora todos están a salvo en el Geo Barents, que tiene 367 personas a bordo en total.

“El último par de días enfatiza la catástrofe humanitaria que está ocurriendo en la frontera sur de Europa. Dado que solo los buques humanitarios monitorean la ruta migratoria más mortífera del mundo, se necesita desesperadamente una mayor capacidad de búsqueda y rescate. Ahora pedimos a Italia que proporcione un lugar seguro lo antes posible. El pronóstico del tiempo es malo y nos preocupa tener a bordo a casi 400 sobrevivientes que ya han pasado suficiente. Su sufrimiento debe terminar”, concluye Caroline.