Población civil y equipos de MSF atrapados por la violencia en Walikale, RDC

En los últimos días, la situación ha seguido deteriorándose. La violencia ha afectado gravemente el acceso de las personas a la atención médica.

Una mujer camina por un pasillo en el hospital de referencia general de Walikale. Provincia de Kivu Norte, República Democrática del Congo, febrero de 2022.
Foto de archivo. Una mujer camina por un pasillo en el hospital de referencia general de Walikale. Provincia de Kivu Norte, República Democrática del Congo, febrero de 2022. © Marion Molinari/MSF
  • El agravamiento de la violencia entre grupos armados en Walikale, República Democrática del Congo (RDC), ha atrapado a la población y a nuestros equipos e impide la entrega de suministros.
  • Si las rutas de suministro permanecen bloqueadas, nuestros equipos comenzarán a quedarse sin suministros médicos esenciales en dos semanas.
  • Instamos a todas las partes en conflicto a que protejan a la población civil, las instalaciones médicas y los trabajadores de la salud, y faciliten la entrega de suministros médicos.

 

Atrapados por la violencia

La creciente violencia entre los grupos armados FARDC y M23/AFC, y sus respectivos aliados, en Kivu Norte, República Democrática del Congo, llegó a la ciudad de Walikale el 19 de marzo, atrapando al personal de Médicos Sin Fronteras (MSF) en nuestra base y en el hospital local.

En los últimos días, la situación ha seguido deteriorándose. La violencia ha afectado gravemente el acceso de las personas a la atención médica, ya que el 80% de la comunidad ha huido de la ciudad, después de escuchar fuego de artillería y temer hostilidades. Más de 700 personas desplazadas se están refugiando en el hospital general de Walikale, lo que ejerce presión adicional sobre los recursos médicos ya limitados.

 

Madeleina, de 20 años, espera su primer hijo en el "Village d'Accueil" del hospital de referencia general de Walikale.
Foto de archivo. Madeleina, de 20 años, espera su primer hijo en el “Village d’Accueil” del hospital de referencia general de Walikale, RDC, abril, 2024. © Marion Molinari/MSF

“Nuestros equipos en el terreno tienen que pausar sus actividades médicas cuando estallan los combates y no pueden moverse con seguridad”, dice Natalia Torrent, jefa de programas de MSF en Kivu Norte. “La seguridad de nuestro personal y pacientes es nuestra máxima prioridad”. 

Se han escuchado intensos disparos en las inmediaciones de nuestra base, lo que pone de relieve los riesgos extremos que enfrentan tanto el personal sanitario como las comunidades a las que sirven. Hace dos semanas, un fuego cruzado impactó nuestra base logística, impactando nuestras estructuras y algunos de nuestros vehículos. Se produjeron explosiones masivas cerca del hospital general de la ciudad, donde MSF apoya al Ministerio de Salud brindando atención médica.

 

Escasez crítica de suministros de medicamentos esenciales

Hoy en día, los desafíos logísticos siguen siendo críticos, sin rutas terrestres ni aéreas viables que faciliten el transporte de suministros y personal. Nuestros últimos suministros por aire llegaron el 17 de enero. Dado que el aeropuerto permanece inoperativo, la entrega de suministros humanitarios supone un desafío.

“Dentro de dos semanas, nuestros equipos sobre el terreno empezarán a enfrentarse a la escasez de medicamentos esenciales, lo que dificultará aún más su capacidad para brindar asistencia médica urgente”, afirma Torrent.

Desde Médicos Sin Fronteras llamamos una vez más a todas las partes en conflicto para que respeten y protejan a la población civil, las instalaciones médicas y el personal sanitario. Así como para que faciliten la entrega de suministros médicos a la zona. Exigimos urgentemente un acceso seguro y garantizado a la atención médica para todas las personas afectadas por el conflicto.

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