Superar la hepatitis C: la recuperación de Muhammad

Esta es la historia de cómo Muhammad Ahsan logró curarse de hepatitis C. En nuestro programa en Karachi, Pakistán, recibió atención centrada en el paciente y un tratamiento adecuado para él. Finalmente, recibió la noticia que tanto esperaba: su informe era negativo, se había curado de hepatitis C.

Un médico entrega una receta y tratamiento para la hepatitis C en la clínica de MSF en Karachi, Pakistán
Un médico guía a Pervaiz, de 65 años, que recibe tratamiento contra la hepatitis C, a través de su receta en la clínica de MSF en Machar Colony, Karachi. Pakistán, 24 de abril de 2024. © Asim Hafeez

“Me sentía como si estuviera al borde de la muerte. No tenía ni idea de lo que me estaba pasando. Estaba muy débil y no podía ni moverme. Mi familia estaba preocupada: mis hijos eran pequeños y yo era el único sustento de la familia. Sentía que los dejaba atrás”, recuerda Muhammad Ahsan, ansioso a las puertas de nuestro centro para la hepatitis C de Machar Colony, en Karachi, en Pakistán, a la espera de su tercera prueba tras el tratamiento.

El viaje de Ahsan empezó hace ocho años, cuando le diagnosticaron hepatitis C. Entonces pesaba 68 kg, pero pronto bajó a solo 37 kg. Originario de Gujrat, a más de 1,200 km de Karachi, había pasado 25 años en Soldier Bazar, Karachi, antes de regresar a su pueblo el año pasado.

Al principio experimentó síntomas como dolor en la parte posterior de las piernas e hipo frecuente después de comer. Un médico le sugirió que se hiciera una prueba hepática, que confirmó que tenía hepatitis C. La reutilización de agujas y cuchillas de afeitar, las prácticas sanitarias inseguras y compartir objetos cotidianos del hogar, como peines o cepillos de dientes, son los factores de riesgo más comunes para la propagación del virus de la hepatitis C (VHC), ya que se transmite a través de la sangre. Si no se trata durante demasiado tiempo, puede evolucionar a una enfermedad hepática terminal e incluso a un cáncer de hígado.

Por lo general, las personas solo se someten a pruebas de detección del VHC cuando empiezan a mostrar síntomas de enfermedad hepática. Lo que suele ser demasiado tarde. Teniendo en cuenta la magnitud de la infección por el virus de la hepatitis C en Pakistán, todas las personas deberían someterse a pruebas de detección al menos una vez al año, independientemente de los signos y síntomas.

Paciente de 65 años, acude a recoger su medicamento contra la hepatitis C en la farmacia de la clínica de MSF en Machar Colony, Karachi. © Asim Hafeez
Un paciente recoge su medicación contra la hepatitis C en la farmacia de la clínica de MSF en Machar Colony. © Asim Hafeez

 

Ahsan buscó primero tratamiento en el Hospital Jinnah, donde se sometió a una medicación de tres meses. Por desgracia, el tratamiento fue ineficaz.

Estaba desolado. Había puesto todas mis esperanzas en ese tratamiento y me falló. Sentí que se me acababan las opciones.

Desesperado por encontrar una solución, acudió a un hakeem (curandero tradicional) de Layeh, que le proporcionó hierbas medicinales. Tras tomar estas hierbas, “me sentí mejor, pero mis análisis de hepatitis C siguieron dando positivo en la prueba PCR [reacción en cadena de la polimerasa]”.

La vida de Ahsan quedó en suspenso mientras luchaba contra la hepatitis C. A pesar de su determinación por mantener a su familia, se vio obligado a recurrir a préstamos de amigos para cubrir sus necesidades básicas. Su incapacidad para trabajar afectó al bienestar de su familia, dejándola en una situación vulnerable.

El año pasado, uno de sus amigos de Karachi le habló del tratamiento gratuito disponible en nuestra clínica. Animado por el éxito del tratamiento de su amigo en nuestras instalaciones en Machar Colony, Ahsan decidió intentarlo. “Estaba desesperado por curarme y mi amigo me había hablado bien de MSF. Sabía que era mi última oportunidad y estaba dispuesto a intentarlo todo”.

Tras una evaluación inicial, un examen médico y pruebas, empezó su tratamiento contra la hepatitis C. La primera línea de tratamiento para la infección por hepatitis C en nuestra clínica es un ciclo de 12 semanas de los antivirales de acción directa sofosbuvir y daclatasvir.

En algunos pacientes, la infección por el virus de la hepatitis C es resistente y no puede curarse con este tratamiento. Esto puede deberse a que el virus es resistente al tratamiento de primera línea o a que el paciente tiene dificultades para seguir correctamente el régimen de medicación, lo que incluye problemas como interrumpir el tratamiento antes de terminarlo”, explica la Dra. Natasha Mustafa, quien trabaja en nuestra clínica en Machar Colony.

Un técnico de laboratorio prepara cuidadosamente un cartucho para realizar pruebas precisas de hepatitis C con el GeneXpert® en Pakistán
Un técnico de laboratorio prepara un cartucho para realizar pruebas de hepatitis C con el GeneXpert® en la clínica de MSF en Pakistán. © Asim Hafeez

 

A pesar de haber completado tres ciclos de tratamiento, las pruebas de Ahsan seguían dando positivo en hepatitis C.

Estaba ansioso y preocupado, pero el personal de MSF fue amable y me apoyó. Me trataron con respeto, a diferencia de otros hospitales donde me sentí como un simple número.

El Dr. Mustafa explica que si la infección por hepatitis C persiste durante tres meses tras completar el tratamiento inicial, entonces es el momento de proceder con la segunda línea de tratamiento. “Esto implica una combinación diferente de medicamentos, incluyendo sofosbuvir y velpatasvir. El ciclo de tratamiento se repite: un ciclo de tratamiento de 12 semanas seguido de un intervalo de 12 semanas sin fármacos y, a continuación, otra prueba de PCR. Lamentablemente, algunos pacientes se infectan con un virus resistente o desarrollan resistencia a los antivirales de acción directa y no pueden curarse ni siquiera con medicación de segunda línea. Para estos pacientes, existe la posibilidad de un régimen de tercera línea, un comprimido combinado de sofosbuvir, velpatasvir y voxilaprevir (sofvelvox)”.

Tras volver a su pueblo el año pasado, Ahsan continuó su tratamiento en nuestra clínica de MSF. “Fue una lucha, pero sabía que tenía que seguir luchando. Tenía que ser fuerte por mi familia, por mis hijos”.

Finalmente, tras su tercer análisis posterior al tratamiento, Ahsan recibió la noticia que tanto esperaba: su informe era negativo, lo que indicaba que se había curado de la hepatitis C.

La historia de Ahsan pone de relieve el impacto de nuestro programa gratuito de tratamiento de la hepatitis C, que proporciona atención centrada en el paciente y acceso a regímenes de segunda y tercera línea para quienes lo necesitan.

 

Médicos Sin Fronteras somos un proveedor de atención médica dedicado en la Machar Colony de Karachi desde 2012. En 2015, establecimos un programa integral de hepatitis C, que ofrece un espectro completo de servicios

  • detección,
  • diagnóstico,
  • tratamiento,
  • educación sanitaria,
  • apoyo al paciente.

Todo bajo un mismo techo en el nivel de atención primaria.

Como parte de nuestra investigación operativa dirigida a eliminar la hepatitis C en la Colonia Machar para finales de 2024, hemos implementado un innovador modelo de atención ‘doblando la curva’. Esta ambiciosa iniciativa se centra en ampliar el cribado y las pruebas a todos los residentes mayores de 12 años. El objetivo es identificar y tratar los casos rápidamente para frenar la propagación del virus.

Solo en 2023, MSF realizamos 45,377 pruebas de diagnóstico rápido y 6,480 pruebas de PCR, movilizamos a 58,078 personas para la conciencintización. Realizamos pruebas e iniciamos el tratamiento antiviral que salva la vida de 1,942 pacientes y, en última instancia, se recuperaron 981 personas de hepatitis C.

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