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30.09.2021

El equipo de MSF brindó asistencia a más de 11,000 personas recién llegadas

Las personas refugiadas y migrantes llevan décadas llegando a las costas de la isla italiana de Lampedusa, pero la asistencia que reciben se sigue gestionando con un enfoque de emergencia, afirma la organización médica internacional Médicos Sin Fronteras (MSF). Esto significa que las personas recién llegadas no tienen garantías de un recibimiento digno ni de que se cubran sus necesidades sanitarias, especialmente para el caso de quienes son más vulnerables.

Esta declaración de MSF se produce al finalizar su respuesta de dos meses en Lampedusa, Italia, realizada por un equipo de 20 miembros de personal médico, enfermería, psicología y mediadores culturales, que trabajaron junto a las autoridades sanitarias locales.

El sistema actual en Italia, enfocado en contener a las personas recién llegadas en los centros de recepción conocidos como 'hotspots', no brindan un recibimiento digno a los hombres, mujeres, niños y niñas que acaban de sobrevivir a la ruta migratoria más mortífera del mundo a través del Mediterráneo central. En cambio, las personas viven en condiciones de hacinamiento e insalubridad, sin instalaciones separadas para hombres y mujeres. La falta de higiene en estos centros de acogida tiene un efecto negativo en la salud física y mental de las personas que allí se encuentran, especialmente las más vulnerables.

"Me pusieron en el jardín a la entrada del 'hotspot' cuando llegué, allí dormí por dos noches, en un colchón al aire libre", dijo un hombre de Túnez, con una prótesis en la pierna derecha. “Hacía mucho frío, no teníamos mantas, estuve temblando toda la noche. Me gustaría que me cuidaran, eso es todo lo que quiero".

Del muelle al centro de recepción

Durante dos meses, un equipo de MSF trabajó en el muelle de Lampedusa brindando asistencia a 11,305 personas en 343 distintos desembarques, en colaboración con las Uffici di Sanità Marittima Aerea e di Frontiera [Oficinas de Sanidad Marítima, Aérea y Fronteriza] y la Azienda Sanitaria Provinciale [Autoridad Sanitaria Provincial] para identificar las condiciones de salud más importantes de las personas recién llegadas y sus vulnerabilidades específicas.

“Quienes desembarcan en Lampedusa tienen necesidades de salud específicas, incluyendo las relacionadas con las condiciones del viaje por mar, que requieren asistencia inmediata”, afirma la Dra. Stella Egidi, directora médica de MSF, quien puso en marcha el proyecto Lampedusa. “Los actuales métodos de desembarco no facilitan la identificación de algunas de estas necesidades: en primer lugar, las vinculadas a las experiencias traumáticas, como la violencia sufrida en Libia o en otras etapas del viaje. Las instituciones deben invertir en nuevas competencias y vías, y en sistemas para compartir información sobre vulnerabilidades, para garantizar una atención correcta y adecuada al paciente. Esperamos que nuestra respuesta en los últimos meses haya contribuido a crear conciencia sobre este tema y que sea una prioridad para el futuro”.

Un segundo equipo de MSF trabajó en el centro de recepción de Lampedusa para garantizar la continuidad de la atención y una evaluación posterior de las personas enfermas o vulnerables identificadas al desembarcar. Esto incluyó al personal de psicología de MSF que realizaron 53 sesiones de salud mental con 394 personas. "Si no hubiéramos hablado por teléfono ayer, habría muerto de desesperación", escribió un niño de un país del África subsahariana en una carta a un psicólogo de MSF.

Un tercer equipo de MSF trabajó en los centros de cuarentena para personas vulnerables de la provincia de Agrigento, brindando apoyo médico a 36 pacientes con necesidades de salud específicas y realizaron 49 sesiones de salud mental.

Lampedusa necesita un plan de acogida

La situación en Lampedusa demuestra la necesidad de que las autoridades italianas garanticen el desembarco digno y la recepción inicial que prioricen la salud y la asistencia a las personas que llegan a Italia, y que no expongan aún más a las personas vulnerables a sufrir daños. MSF presentará a las autoridades competentes una serie de conclusiones sobre los principales puntos críticos observados durante el periodo de intervención y recomendaciones para garantizar una respuesta adecuada a las necesidades sanitarias de las personas que desembarcan en la isla.

 

 

MSF ha trabajado en Italia desde 1999, realizando proyectos en puntos de desembarque, en centros de recepción y en asentamientos informales en varias regiones, con el objetivo de brindar asistencia médica, humanitaria, psicológica y socio-sanitaria a las personas refugiadas y migrantes en Italia, en colaboración con las autoridades italianas.

Actualmente, MSF trabaja en Palermo con un equipo de la Azienda Sanitaria Provinciale [Autoridad Provincial de Salud], que gestiona una clínica ambulatoria multidisciplinaria para la rehabilitación de personas refugiadas y migrantes que han sobrevivido a la violencia intencional y la tortura. En Roma, MSF brinda atención médica a mujeres refugiadas y migrantes en colaboración con ASL Roma 2 [Autoridad Sanitaria Local Roma 2]. En el mar, MSF desarrolla actividades de búsqueda y rescate, con su barco Geo Barents operando actualmente en el Mediterráneo central.