Médicos Sin Fronteras es una organización médico humanitaria internacional sin fines de lucro. Ayudamos a personas afectadas por epidemias, conflictos armados, desastres naturales y excluidas de la atención médica en más de 70 países. Conócenos. Más información
14.10.2021

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó hoy la edición 2021 de su Informe Mundial sobre la Tuberculosis (TB), que presenta datos sobre las tendencias y respuestas a la enfermedad en 197 países y regiones.

Por primera vez en más de 10 años, la cantidad de muertes por tuberculosis ha aumentado, pasando de 1,4 millones de muertes en 2019 a 1,5 millones en 2020, en gran parte debido al impacto devastador de la pandemia COVID-19 en la atención de la tuberculosis, incluyendo los servicios de pruebas. El diagnóstico oportuno y preciso de la tuberculosis, seguido de la provisión del tratamiento más eficaz, previene la muerte y limita la enfermedad en las personas que la desarrollan, además de reducir la transmisión de la enfermedad. Según la OMS, el número de personas diagnosticadas recientemente con TB y notificadas a los gobiernos nacionales, se redujo de 7,1 millones en 2019 a solo 5,8 millones en 2020. Esta alarmante reducción en la detección y notificación de casos refleja las interrupciones de la oferta y la demanda en los servicios de pruebas para la TB.

Aunque proveedores adicionales están ingresando al mercado, muchos servicios de pruebas para la  TB en algunos países aún dependen de las pruebas GeneXpert suministradas por Cepheid. Esta corporación de diagnóstico con sede en los EE. UU. ha recibido más de 250 millones de dólares en inversiones públicas en la última década para desarrollar y desplegar la tecnología GeneXpert, pero no ha proporcionado retornos al público y está cobrando de más a los países de ingresos bajos y medios por las pruebas. 

A pesar de las múltiples alarmas que ha hecho sonar la sociedad civil en todo el mundo, Cepheid se niega a brindar transparencia sobre el costo de producción y los márgenes de ganancia de las pruebas para TB, COVID-19 y otras enfermedades. Además de sobrecargar a los países de ingresos bajos y medios, Cepheid decidió cancelar recientemente la comercialización de su última tecnología GeneXpert, un sistema GeneXpert robusto y portátil a batería llamado Omni, diseñado para superar las deficiencias del sistema GeneXpert existente para las pruebas basadas en la comunidad. MSF pide a Cepheid, así como a todos los proveedores de pruebas para el diagnóstico de la tuberculosis, que ayuden a cerrar la brecha mortal en las pruebas de tuberculosis,  garantizando que éstas sean asequibles y se adapten a las necesidades de los países.

Stijn Deborggraeve, Asesor sobre Diagnósticos de la Campaña de Acceso de MSF, dijo lo siguiente:

“No podemos aceptar que año tras año mueran hasta 1,5 millones de personas por la tuberculosis, una enfermedad curable, porque no tienen acceso a los diagnósticos y medicamentos que pueden salvarles la vida. Con el alarmante aumento de las muertes por tuberculosis en 2020 debido a la pandemia de COVID-19, es necesario hacer mucho más para cerrar la mortal brecha en las pruebas de diagnóstico y garantizar que muchas más personas con tuberculosis sean diagnosticadas y tratadas. Pero el acceso a las pruebas de diagnóstico sigue siendo limitado en muchos países con una alta carga de tuberculosis porque dependen de las pruebas GeneXpert suministradas por Cepheid, que siguen siendo demasiado caras.

Cepheid es un ejemplo de una empresa farmacéutica que prioriza las ganancias de sus accionistas sobre las vidas de las personas. Cepheid recibió más de $250 millones de dólares en inversiones públicas para desarrollar las pruebas GeneXpert, pero aún así establece el precio de esta prueba que salva vidas fuera del alcance de muchos países con altas cargas de TB. La reciente decisión de Cepheid de detener el lanzamiento de la tecnología GeneXpert Omni sin ninguna explicación o esfuerzo para mitigar el impacto de la decisión en la brecha de pruebas de TB es indignante. Cepheid recibió más de $86,5 millones de dólares en financiamiento público por parte del gobierno de los EE. UU. para desarrollar la tecnología Omni necesaria para respaldar las pruebas basadas en la comunidad. Cepheid debe rendir cuentas de las inversiones públicas realizadas y de sus compromisos con las personas con tuberculosis. Necesitamos todas las tecnologías disponibles para combatir la tuberculosis y reducir urgentemente el número de muertes por la enfermedad.

MSF está proporcionando pruebas y tratamiento para la tuberculosis en 38 países, y no podemos aceptar que las personas con tuberculosis no puedan acceder a las pruebas de diagnóstico que necesitan porque empresas como Cepheid priorizan las ganancias sobre las vidas".