Garantizar la continuidad de la atención médica en plena pandemia de COVID-19 fue crucial en Bangladesh. En 2020, Médicos Sin Fronteras adaptó sus programas para responder al virus, al tiempo que se mantenían otras actividades vitales.

CIFRAS DESTACADAS

  • 10,000,000 litros de agua distribuidos

  • 568,400 consultas externas

  • 27,400 consultas individuales de salud mental

  • 3,870 partos asistidos

 

 

Los refugiados rohingyas y las comunidades vulnerables de los barrios sin recursos de las ciudades siguieron siendo la prioridad en nuestros proyectos.
 

Cox’s Bazar

 
En 2020, MSF dirigió 12 instalaciones en el distrito de Cox’s Bazar, que ofrecían atención médica tanto a los rohingyas como a las comunidades de acogida; en tres de ellas, habilitamos centros de tratamiento y aislamiento para infecciones respiratorias agudas graves; en otras seis, adaptamos áreas para tratar a posibles pacientes con COVID-19. Las restricciones de movimiento y otras medidas oficiales relacionadas con la pandemia redujeron la presencia de personal humanitario e interrumpieron la atención médica para las comunidades rohingya y bangladesí. Las restricciones de movimiento también generaron mayores desafíos para la comunidad, las organizaciones humanitarias y las autoridades. Observamos una disminución sostenida cercana al 50% en las consultas ambulatorias y una reducción similar en el número de personas refugiadas que acudían con problemas respiratorios agudos; esto indica que las personas con síntomas relacionados con la COVID-19 no se atrevían a buscar atención médica.
 
Las restricciones y las necesidades de personal para las actividades relacionadas con la COVID-19, así como la protección de este último, nos obligaron a reducir las vacunaciones rutinarias y la vigilancia epidemiológica, y a cancelar otras actividades, como las externas habituales, la participación comunitaria y la promoción de la higiene, ya que en los campos solo los voluntarios rohingyas estaban autorizados a concienciar sobre problemas de salud.
 
También apoyamos las iniciativas públicas para reducir los riesgos de transmisión y nuestros equipos distribuyeron casi 300,000 mascarillas en Ukhia.
 

Kamrangirchar

 
MSF siguió administrando dos clínicas urbanas en Daca, concretamente en el distrito de Kamrangirchar, para brindar salud sexual y reproductiva y atención médica y psicológica a sobrevivientes de la violencia sexual y de género. También incluimos servicios de salud laboral, con tratamiento de enfermedades ocupacionales, atención preventiva y evaluación de riesgos en las fábricas en la zona, donde las condiciones de trabajo son muy peligrosas. En 2020, atendimos cerca de 5,000 consultas a trabajadores y trabajadoras de fábricas; además, nuestras clínicas móviles asistieron a los trabajadores de las curtidurías en el subdistrito de Savar, donde ofrecíamos la vacunación contra el tétanos. 
 

Nº de trabajadores y trabajadoras en 2020: 1,982 | Gasto: 32,9 millones € | MSF trabajó por primera vez en este país en: 1985 | msf.org/bangladesh

* La cifra de personal equivale al total de puestos a tiempo completo o FTE (del inglés full-time equivalent). Por ejemplo, dos personas a media jornada equivalen a un FTE.