El programa, también conocido como “Quédate en México”, ha supuesto abandonar a más de 75,000 personas en ciudades fronterizas de México, con consecuencias terribles en su salud física y emocional y sin ningún tipo de protección ni asistencia durante el proceso de petición de asilo en Estados Unidos.
En este contexto, MSF reitera su llamado a las autoridades estadounidenses a poner fin a la política del Título 42 (basada en infundadas razones sanitarias asociadas a la pandemia de COVID-19), al ser este el principal obstáculo que enfrenta la población solicitante de asilo para hacer valer su derecho de protección internacional y al generar crisis humanitarias a lo largo de la frontera norte de México.