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Principios de Chantilly

©Adri Salido

En la reunión internacional que tuvo lugar en Chantilly, Francia en 1995, quedaron definidos la identidad y los principios fundamentales de la organización.

En la reunión internacional que tuvo lugar en Chantilly, Francia en 1995, quedaron definidos la identidad y los principios fundamentales de la organización. 

El objetivo general de MSF es preservar la vida y aliviar el sufrimiento, respetando siempre la dignidad humana e intentando restablecer la capacidad de toda persona de tomar sus propias decisiones. Para conseguir este objetivo, MSF proporciona asistencia médica y se compromete a actuar como testigo de la suerte de las poblaciones en peligro.

La misión de MSF se basa en los siguientes principios

Respeto a la ética médica y defensa de los derechos humanos

MSF es, por encima de todo, una organización sanitaria cuyos proyectos abarcan actividades que repercuten en la salud humana: asistencia médica curativa y preventiva, nutrición, saneamiento ambiental, potabilización del agua, construcción y rehabilitación de estructuras sanitarias, formación, etc… Los miembros de la organización respetan en todo momento los principios deontológicos de su profesión y no pueden ser obligados a realizar acciones contrarias a los mismos.

MSF defiende el respeto a los Derechos Humanos y al Derecho Humanitario Internacional. Entre otros, se reconocen: a) el derecho de las víctimas a recibir asistencia y de las organizaciones humanitarias a prestarla. MSF reivindica su derecho de acceso a las víctimas en toda circunstancia. b) el deber de respetar las libertades fundamentales de cada individuo

La independencia

Se trata, ante todo, de una independencia de espíritu resultante de nuestra independencia de juicio y de una actitud crítica con respecto a la acción humanitaria. Con el fin de preservar su independencia, MSF diversifica al máximo sus fuentes de financiación y exige libertad de acceso y asistencia, de evaluación de las necesidades, y de elección de las acciones y medios de implementación de las mismas.

Imparcialidad y neutralidad

La imparcialidad es indisociable de la independencia y constituye el fundamento de nuestra acción. La imparcialidad queda definida por los principios de:

  • No discriminación de ningún tipo, prestando ayuda independientemente de la nacionalidad, la raza, el sexo, la religión o la política.
  • Proporcionalidad de la asistencia: el volumen de la ayuda debe ser proporcional a las necesidades, priorizando la asistencia a las personas más gravemente afectadas y a aquellas en peligro más inminente.
MSF también se adhiere al principio de neutralidad realizando su trabajo allí donde se requiera su presencia sin implicarse en conflictos de orden político, racial o religioso.
 
No obstante, la organización se compromete a testimoniar y denunciar las violaciones de los Derechos Humanos y/o del Derecho Internacional Humanitario de las que sea testigo.

Voluntariado y asociacionismo

MSF es una organización basada en el voluntariado. Esta noción implica: un compromiso hacia las personas en situación precaria y hacia las ideas y principios de nuestra acción un compromiso con MSF, que no se limita al cumplimiento de una colaboración en los proyectos, sino que también implica la participación activa y desinteresada en la definición de la entidad de la organización fomentar la sensibilización de nuestra sociedad, la aceptación de nuestra mirada crítica, empuje, entrega y espontaneidad

El compromiso de cada voluntario con el movimiento MSF va más allá del cumplimiento individual de una misión, supone también una participación activa en la vida asociativa de la organización, y una adhesión a la Carta y los principios de MSF. El carácter asociativo permite a MSF una apertura y un anclaje en nuestra sociedad así como una capacidad de cuestionamiento.