Brotes de Ébola en República Democrática del Congo

Los equipos de MSF impartieron una capacitación al personal del hospital de Kyeshero, en Goma, sobre cómo trabajar en un entorno afectado por el Ébola. © María Elena del Carré/MSF

Fecha de publicación

28 de mayo de 2026

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Los equipos de MSF impartieron formación al personal del hospital de Kyeshero, en Goma, sobre cómo trabajar en un entorno afectado por el Ébola.
Los equipos de MSF impartieron una capacitación al personal del hospital de Kyeshero, en Goma, sobre cómo trabajar en un entorno afectado por el Ébola. © María Elena del Carré/MSF

El 15 de mayo de 2026, las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo (RDC) declararon un brote de la enfermedad del Ébola, causado por el virus Bundibugyo. Se ha convertido en una emergencia de salud pública de interés internacional.

Este brote fue identificado tras alertas de muertes inusuales a principios de mayo en una zona al noroeste de Bunia, la capital de la provincia de Ituri en la RDC. El brote se ha extendido rápidamente, en una zona de extrema inseguridad. Se han notificado casos en toda la provincia de Ituri y en las provincias de Kivu Norte y Kivu Sur. También se han confirmado dos casos en la vecina Uganda.

En  MSF tenemos una amplia experiencia en la respuesta a brotes de Ébola y nuestros equipos están ampliando rápidamente nuestra respuesta. Sin embargo, el virus Bundibugyo presenta desafíos particulares, dado que hay escasez de kits de diagnóstico y este virus no se beneficia de tratamientos ni vacunas aprobadas.

 

Vista de la entrada al Instituto Nacional de Investigación Biomédica de Goma. Se han establecido medidas preventivas antes de acceder a estas instalaciones, donde se analizan las muestras de personas sospechosas de tener Ébola.

¿Qué hay que saber sobre el brote de Ébola de 2026?

¿Cómo está respondiendo MSF al brote de Ébola de 2026?

Los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) trabajan sin descanso preparando una respuesta a gran escala en la República Democrática del Congo (RDC,) en colaboración con las autoridades sanitarias congoleñas, la OMS y sus socios.

Nuestros equipos están creando dos centros de tratamiento del Ébola; uno en Goma y otro en Mongbwalu. Además, estamos montando una sala de aislamiento en el hospital Kyeshero en Goma.

En el hospital Kyeshero, al que nuestros equipos ya apoyan con servicios pediátricos, MSF estamos capacitando al personal médico del hospital en la gestión de casos de Ébola.

Varias toneladas de equipos y suministros están en camino a la RDC, incluyendo equipos de protección individual (EPP), equipos médicos, medicamentos, generadores, paneles solares, desinfectantes y equipos de higiene.

Estamos movilizando personal médico y logístico con experiencia en el tratamiento de fiebres hemorrágicas virales, incluyendo decenas de empleados con movilidad internacional, para apoyar a nuestros colegas congoleños.

El resto de nuestras actividades de respuesta aún están en proceso de definición. Sin embargo, una respuesta típica al Ébola se compone de seis pilares principales:

  • Atención y aislamiento de los pacientes
  • Rastreo y seguimiento de los contactos de pacientes
  • Aumentar la concientización comunitaria sobre la enfermedad: cómo prevenirla y dónde buscar atención
  • Realizar entierros seguros
  • Detectar proactivamente nuevos casos
  • Apoyo a estructuras sanitarias existentes.

Es importante destacar que proteger al personal y pacientes mediante la protección, el cuidado y las medidas de prevención del Ébola, asegurando al mismo tiempo el acceso continuo a servicios de salud esenciales, están entre nuestras prioridades. La participación comunitaria también es un aspecto clave de la respuesta.

MSF también hemos informado al Ministerio de Salud de Uganda que estamos dispuestos a apoyar su respuesta, si es necesario.

La RDC ha enfrentado 16 brotes de la enfermedad del Ébola desde que fue identificada por primera vez en 1976; este brote es el decimoséptimo. Casi todos los brotes anteriores han sido por el virus Zaire.

Sin embargo, el brote de Ébola de 2026 es causado por el virus Bundibugyo. Enfrentarse a este brote será complicado, dado que hay escasez de kits de diagnóstico y no existen tratamientos ni vacunas aprobadas para este virus. Se sospecha que los casos están infranotificados.

Las personas en las zonas afectadas en la RDC también están viviendo niveles extremos de conflicto y desplazamiento. Puede ser complicado identificar, realizar seguimiento y aislar los casos ya que las personas están en movimiento y el sistema de salud está infravalorado.

Los brotes de la enfermedad del Ébola han sido declarados oficialmente en la República Democrática del Congo y Uganda. En la RDC, se han identificado casos en las provincias de Ituri, Kivu Norte y Kivu Sur. En Uganda, se confirmaron dos casos procedentes de la RDC en Kampala, la capital del país.

Fuera del brote de Ébola, las personas que viven en las provincias de Ituri, Kivu Norte y Kivu  Sur en la RDC ya enfrentan una crisis humanitaria. Las provincias se ven afectadas por la violencia, el desplazamiento, la pobreza crónica y la débil infraestructura. Estos elementos ejercen una presión sobre las instalaciones de salud y dificultan la vigilancia, el rastreo de contactos y el tratamiento oportuno, los pilares fundamentales de una respuesta eficaz.

La “enfermedad del Ébola” es una enfermedad causada por cualquier virus dentro del género Orthoebolavirus. No estamos tratando con una cepa de Ébola, sino con un virus. El virus Bundibugyo está entre las tres especies más conocidas: el virus del Ébola (o Zaire), el virus Sudán y el virus Bundibugyo.

Este es el tercer brote detectado relacionado con el virus Bundibugyo, tras brotes en Uganda en 2007-2008 y en la RDC en 2012.

No existen vacunas ni tratamientos aprobados para el virus Bundibugyo y los que se han desarrollado para el virus del Ébola no han sido aprobados para Bundibugyo. Diagnosticar a las personas también es complicado para el virus Bundibugyo; herramientas como GeneXpert —un sistema de diagnóstico molecular automatizado basado en cartuchos— desarrollado para el virus del Ébola no pueden utilizarse. Se necesita la prueba PCR convencional, que es más complicada y requiere un nivel de entrenamiento más alto para su uso, aunque actualmente hay escasez de kits específicos para el virus Bundibugyo.

Una de nuestras mayores preocupaciones es que no conocemos el panorama completo del brote, debido a la falta de diagnósticos y a la infranotificación de los casos. Los casos comenzaron hace semanas, y hoy la situación epidemiológica es incierta y avanza rápidamente.

Las zonas afectadas en la RDC también son muy inseguras. La población se está desplazando a través de las fronteras con Uganda y Sudán del Sur, impulsadas por el conflicto y las actividades mineras, lo que podría acelerar la transmisión y complicar los esfuerzos para contener el brote. Las instalaciones de salud también están sometidas a una enorme presión y pueden no disponer de medidas adecuadas de prevención y control de infecciones para gestionar los casos de Ébola.

MSF tiene una amplia experiencia respondiendo a brotes de la enfermedad del Ébola. Hemos sido un socio activo en muchas respuestas al ébola, incluida la epidemia de Ébola de 2014-2016 en África Occidental. También tenemos experiencia con el Ébola causado por el virus Bundibugyo, habiendo respondido a brotes en 2007 y 2012.

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28 de mayo de 2026

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