Finalizamos nuestra respuesta de emergencia por inundaciones en Córdoba, Colombia

Fredy Quiñones, enfermero de MSF, realiza el triaje en la clínica móvil de Los Patos, Lorica, Córdoba. © Natalia Romero Peñuela/MSF

Localidades

Fecha de publicación

11 de mayo de 2026

Tiempo de lectura

Calculando tiempo de lectura…

Fredy Quiñones, enfermero de MSF, realiza el triaje en la clínica móvil de Los Patos, Lorica, Córdoba.
Fredy Quiñones, enfermero de MSF, realiza el triaje en la clínica móvil de Los Patos, Lorica, Córdoba. © Natalia Romero Peñuela/MSF

Tras más de dos meses de intervención de emergencia por el frente frío, finalizamos nuestras actividades médicas y de agua y saneamiento en el departamento de Córdoba, Colombia. Durante la primera semana de febrero, más de 140,000 familias se vieron afectadas por el desbordamiento de los ríos Sinú y San Jorge y la represa de Urrá.

En total, el equipo de Médicos Sin Fronteras (MSF) brindó más de 2,400 consultas médicas, incluyendo más de 440 de salud sexual y reproductiva.

La mayoría de los pacientes acudieron por enfermedades respiratorias, dermatológicas, musculoesqueléticas y estomacales. “Estas son las afecciones más comunes en este tipo de emergencias, que se derivan de condiciones de hacinamiento, exposición a la humedad y al agua contaminada”, explica la doctora Vilma Portal, coordinadora médica de la intervención.

Israel Salazar enseña a la comunidad de Los Patos, en Lorica, cómo usar los filtros de agua.
Israel Salazar enseña a la comunidad de Los Patos, en Lorica, cómo usar los filtros de agua. © Natalia Romero Peñuela/MSF

Nuestros equipos también vieron pacientes crónicos con hipertensión o diabetes que requerían un seguimiento clínico regular y acceso continuo a medicamentos, con riesgo de descompensación ante los cambios de dieta, el estrés y las dificultades para acceder a servicios de salud.

Asimismo, se brindaron 180 consultas de salud mental individual y 71 sesiones grupales con más de 1,400 beneficiarios. Entre los diagnósticos predominó el estrés, seguido de la ansiedad y la depresión, como reacciones esperadas tras eventos traumáticos. “El acompañamiento psicológico favoreció la validación emocional y la elaboración inicial de duelos, especialmente en casos de pérdidas significativas”, asegura Portal.

Los albergues que recibieron a las personas afectadas estaban en condiciones precarias. Así lo evidenciaron nuestros equipos, que encontraron hacinamiento, falta de iluminación e higiene insuficiente, factores que incrementan los riesgos de protección, especialmente para mujeres expuestas a violencia basada en género. Esto se sumó a las afectaciones a la salud mental y generó incertidumbre y sobrecarga emocional.

Realizamos 3,290 sesiones grupales de promoción de la salud, que incluyeron charlas sobre hábitos saludables, control de mosquitos, lavado de manos, prevención de enfermedades de transmisión sexual y violencias. Estas actividades contaron con 12,700 participantes y también promovieron la cohesión social, el apoyo mutuo y la identificación de recursos comunitarios, elementos clave para la recuperación en contextos de desastre.

Además, nuestros equipos de agua y saneamiento entregaron 1,080 filtros de agua, más de 1,000 toldillos y cerca de 2,000 kits de higiene menstrual y de higiene familiar a las personas más afectadas por la emergencia.

Magaly Manco, psicóloga de MSF, da una charla de psicoeducación en la comunidad de Los Amarillos en Lorica, Córdoba.
Magaly Manco, psicóloga de MSF, da una charla de psicoeducación en la comunidad de Los Amarillos en Lorica, Córdoba. © Natalia Romero Peñuela/MSF

Las necesidades persisten

Nuestro equipo evidenció que el acceso a servicios de salud es limitado e irregular, principalmente para comunidades indígenas remotas del río Sinú, que pasan largos periodos sin asistencia por parte de brigadas institucionales. Hay, además, un acceso discontinuo a métodos anticonceptivos debido a barreras geográficas y administrativas.

El equipo también encontró afectaciones directas a la salud mental causadas por el trauma de las inundaciones y el desplazamiento, pero también por la incertidumbre derivada de la pérdida de cultivos y animales, que eran su fuente de sustento económico.

Hacemos un llamado a las entidades locales y departamentales de salud a ampliar sus clínicas móviles en comunidades de difícil acceso; a fortalecer la vigilancia epidemiológica comunitaria e incorporar estrategias integrales de salud mental y apoyo psicosocial.

También hacemos un llamado a las autoridades de salud a nivel nacional y a la comunidad internacional comprometida en Colombia a brindar apoyo al departamento de Córdoba con recursos económicos, apoyo técnico y coordinación para enfrentar la fase post emergencia y aliviar el sufrimiento de los más afectados.

El equipo de MSF y miembros de la comunidad transportan suministros para montar una clínica móvil en la comunidad de Río Ciego 1 en San Bernardo del Viento, Córdoba.
El equipo de MSF y miembros de la comunidad transportan suministros para montar una clínica móvil en la comunidad de Río Ciego 1 en San Bernardo del Viento, Córdoba. © Natalia Romero Peñuela/MSF

Información de la nota

Localidades

Fecha de publicación

11 de mayo de 2026

Tiempo de lectura

Calculando tiempo de lectura…

Compartir

Conoce más

Relacionado
Relacionado
Relacionado
Relacionado