En las gobernaciones de Hajjah y Hudaydah, Yemen, la disminución de la financiación humanitaria y la retirada de muchos actores de las zonas del norte del país están provocando el cierre o la reducción de los servicios de salud, dejando a las familias con menos opciones de atención. A medida que disminuye la disponibilidad de centros cercanos, los padres recorren cada vez distancias más largas para llegar a los hospitales apoyados por Médicos Sin Fronteras (MSF), a menudo cuando el estado de sus hijos e hijas ya es crítico.
A medida que disminuye la financiación, aumenta la presión sobre los hospitales restantes.
El sistema de salud de Yemen lleva mucho tiempo enfrentando dificultades, y los recientes recortes presupuestarios y la retirada de muchos actores humanitarios del norte del país están aumentando la presión sobre los servicios.
En todo el país, las organizaciones humanitarias que antes apoyaban los centros de atención primaria y los centros de referencia están reduciendo o suspendiendo sus servicios debido a la falta de financiación y las limitaciones operativas. En algunas zonas de las gobernaciones de Hajjah y Al Hudaydah, los recortes ya han obligado a algunos proveedores a detener sus actividades o reducir los servicios, dejando a los centros con falta de personal y escasez de suministros esenciales. Para las familias de Abs y Al Qanawis, el impacto es inmediato. En Abs, con una población de más de un millón de personas, los pacientes suelen llegar de zonas con escaso acceso a la atención básica, a menudo en etapas avanzadas de la enfermedad. En Al Qanawis, incluso los servicios de rutina siguen siendo inaccesibles para muchos, que no pueden pagarlos ni acceder a alternativas.

Ante la disminución de la respuesta, la carga no desaparece, sino que se traslada. Los hospitales apoyados por Médicos Sin Fronteras están sufriendo las consecuencias.
“Nuestros equipos observan un patrón de recién nacidos y niños que llegan a nuestros centros en etapas avanzadas de la enfermedad. A medida que se reduce la financiación para la atención médica, el acceso al diagnóstico y tratamiento precoces se vuelve más limitado, lo que significa que muchas de estas afecciones podrían haberse detectado y tratado a tiempo antes de que se agravaran”. — Iris Gonzales, pediatra de MSF en el proyecto de Abs.
Largas distancias para las familias retrasan el acceso a la atención médica debido a los recortes de financiación.
Para muchas familias, acceder a la atención médica ahora requiere horas de viaje, ya que los centros de salud cercanos han cerrado o ya no funcionan correctamente. Estas demoras suelen significar que las afecciones que podrían haberse tratado antes, se vuelven más críticas cuando los pacientes llegan al hospital.
Además del tiempo necesario para acceder a la atención médica, el costo económico de buscar tratamiento también ha aumentado. Las familias a menudo deben pagar el transporte de larga distancia, el combustible o múltiples transbordos para llegar al centro médico más cercano que funcione. Para algunos hogares, estos gastos se suman a otros costos indirectos, como la pérdida de un día de ingresos para los cuidadores o la necesidad de contratar transporte de emergencia a precios más elevados.
“Venir al hospital no es fácil. Ni hablar del alto costo del transporte, que casi nunca podemos pagar. La clínica cercana cerró hace un tiempo, y las que quedan ofrecen servicios, pero son demasiado caras para nosotros”, dice Jumaa, madre y cuidadora.

La distancia a los centros de salud se está convirtiendo cada vez más en un factor que contribuye al riesgo médico, afectando tanto la rapidez como la gravedad de los casos atendidos en el hospital.
Los brotes de enfermedades se propagan con mayor facilidad en medio de los recortes presupuestarios.
En Yemen, la reducción de la financiación humanitaria y la retirada de los actores humanitarios no solo disminuyen el acceso a la atención médica de rutina, sino que también debilitan la capacidad del país para prevenir y controlar los brotes de enfermedades infecciosas. Esto crea un entorno peligroso donde enfermedades que de otro modo serían prevenibles o controlables pueden propagarse rápida y ampliamente, afectando de manera desproporcionada a los niños y niñas, cuyos sistemas inmunitarios en desarrollo los hacen más vulnerables a las infecciones y a consecuencias graves.
“Cuando se recortan los presupuestos de salud, una de las primeras áreas afectadas es la prevención de enfermedades; las campañas de vacunación se ralentizan o se detienen, los sistemas de vigilancia se vuelven menos eficaces y se reduce la labor de extensión comunitaria en salud. Como resultado, enfermedades como la diarrea acuosa aguda y el sarampión pueden circular con mucha menos resistencia”, afirma Abdul Aziz, coordinador médico de MSF para Yemen.
La diarrea acuosa aguda ha sido una crisis recurrente en Yemen, exacerbada por el agua contaminada y la infraestructura de saneamiento dañada. Sin financiación suficiente, los esfuerzos para prevenir nuevas infecciones se vuelven más difíciles, incluyendo el mantenimiento de la capacidad de tratamiento y la garantía de suministros adecuados, como sales de rehidratación oral y fluidos intravenosos. Al mismo tiempo, la reducción de la inversión en programas de agua y saneamiento socava aún más los esfuerzos para controlar la propagación.
Los recortes presupuestarios no solo reducen los servicios de salud, sino que aumentan directamente el riesgo de que enfermedades prevenibles se conviertan en emergencias de salud pública generalizadas.

La creciente presión y el apoyo de MSF al sistema de salud en Yemen
Los equipos de MSF brindan atención médica y apoyan las respuestas de emergencia a brotes como la diarrea acuosa aguda y el sarampión, entre otros, ayudando a un sistema ya sobrecargado.
El sistema de salud de MSF se ve aún más afectado por los recortes presupuestarios
En 2025, los equipos de MSF en el hospital general de Abs admitieron a más de 4,300 niñosy niñas, en comparación con los 3,526 casos de 2024, lo que representa un aumento de más del 20%. El incremento en los ingresos se suma a un mayor número de casos críticos, lo que sugiere que los niños llegan más tarde y en peor estado, probablemente debido a la menor accesibilidad a la atención primaria oportuna y a las demoras en la búsqueda de tratamiento.
Los equipos de MSF brindan tratamiento de emergencia gratuito, atención hospitalaria y derivaciones para los niños y niñas más vulnerables. “Estamos viendo las consecuencias de los recortes presupuestarios en tiempo real”, afirma Denis Oyori, jefe de misión de MSF en Yemen. “Cuando cierran las clínicas de primera línea, hospitales como el nuestro se convierten en la última opción. Restablecer el apoyo a la atención primaria es esencial para prevenir muertes evitables entre los niños”.
En el hospital general de Abs y en el hospital materno infantil de Al Qanawis, se registraron 5,138 ingresos neonatales, incluyendo casos de infecciones respiratorias, sepsis y sarampión, mientras que 3,927 casos fueron tratados por desnutrición.

Financiamiento sostenido para la atención médica infantil
El apoyo constante de las organizaciones humanitarias es esencial para que los servicios de salud infantil que salvan vidas sigan funcionando en Yemen. Sin financiamiento predecible y continuo, los hospitales y centros de tratamiento tienen dificultades para mantener el personal, los suministros médicos y los servicios de extensión, fundamentales para el diagnóstico y tratamiento tempranos. Esto es particularmente importante para afecciones como la desnutrición, las infecciones y las complicaciones neonatales, donde los retrasos en la atención pueden poner rápidamente en peligro la vida.
Médicos Sin Fronteras (MSF) instamos a los donantes a restablecer y mantener el financiamiento para los servicios esenciales de salud infantil en Yemen, garantizando que la atención siga siendo accesible cerca de las comunidades, en lugar de solo en centros distantes o saturados. Fortalecer y mantener este apoyo ayuda a reducir las muertes prevenibles al permitir que los niños y niñas reciban tratamiento oportuno antes de que su estado se agrave.
