Desde la mañana del 19 de junio, 25 muertos y 37 heridos han sido ingresados en el Hospital Najdeh Al-Shaabiyeh, muchos de ellos en estado crítico. Nuestro equipo está atendiendo a un gran número de pacientes de todas las edades, incluyendo paramédicos heridos durante las misiones de rescate. Llegan personas con traumatismos craneoencefálicos graves, hemorragias intensas, heridas por metralla y que necesitan amputaciones, mientras que se sospecha que otras están atrapadas bajo los escombros debido a los continuos bombardeos.
Declaración de Pierre Boulet-Desbareau, coordinador de emergencias de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Líbano
“Ayer, 18 de junio, nuestros equipos presenciaron cómo la población regresaba a sus pueblos en la gobernación de Nabatiyeh y buscaba entre los escombros de sus casas destruidas. Habían vuelto con la esperanza de que por fin estuvieran a salvo. En cambio, la mayoría se encuentra ahora de nuevo atrapados bajo el bombardeo.
Mientras tanto, algunos equipos de búsqueda y rescate y ambulancias con los que MSF colabora estrechamente no pueden llegar hasta algunos heridos ni evacuar a algunos civiles porque desplazarse por la zona es demasiado peligroso y porque los equipos de rescate han estado repetidamente en riesgo de ser atacados por fuego israelí mientras realizaban su trabajo.
La situación actual en Nabatiyeh es devastadora. Lo que describen nuestros equipos se asemeja a una trampa mortal. La gente está atrapada bajo un intenso bombardeo, mientras que los equipos de rescate no pueden llegar a ellos de forma segura. Es fundamental proteger a los civiles y a los equipos de primera intervención, y se necesita urgentemente acceso sin obstáculos para los equipos de rescate”.
