Después de años de negociaciones de precios con la compañía farmacéutica Roche, MSF está administrando valganciclovir a sus pacientes en Dawei, el sur de Myanmar. Se trata de una simple píldora que se toma diariamente durante un máximo de seis meses. Esta es la primera vez que MSF ha podido utilizar esta píldora en sus proyectos de VIH/SIDA en todo el mundo. Todos los pacientes de MSF con diagnóstico de retinitis por CMV en Myanmar estarán recibiendo valganciclovir en 2015.
Aunque MSF da la bienvenida a este avance, la organización insta a que el precio del valganciclovir se reduzca aún más, sobre todo a través de la competencia de genéricos de otros fabricantes de medicamentos.
“Aunque se trata de un paso muy positivo – trayendo alivio a los pacientes y haciendo que el tratamiento de la enfermedad sea más fácil para los proveedores de atención médica- aún queda mucho por hacer para bajar los precios y ampliar el acceso a este crucial medicamento”, dice la Dra. Jennifer Cohn, Directora Médica de la Campaña de Acceso a Medicamentos de MSF. “El precio negociado actual con Roche es de aproximadamente $280 dólares por una botella de 60 tabletas, lo que supone un coste de $1,960 dólares por paciente para un tratamiento de 27 semanas. Claramente, esto está todavía lejos del alcance de muchos pacientes en los países donde la retinitis por CMV es endémica”.
Antes de la llegada del tratamiento antirretroviral para el VIH/SIDA en los países desarrollados, la retinitis por CMV afectaba más o menos un tercio de las personas que viven con VIH/SIDA. Ahora, la enfermedad es poco frecuente en los pacientes con VIH/SIDA en Europa o en los EE.UU. Para aquellos que son víctimas de la retinitis por CMV en los países desarrollados, el valganciclovir ha sido durante mucho tiempo el tratamiento estándar y está demostrado ser más eficaz que el método de las inyecciones.
Sin embargo, las tasas de prevalencia de la enfermedad siguen siendo altas en varias regiones en desarrollo del mundo, debido a los menores niveles de detección del VIH y el posterior acceso al tratamiento antirretroviral. En Myanmar, las tasas de prevalencia de la enfermedad entre los pacientes gravemente enfermos de VIH/SIDA alcanzan el 25 por ciento.
Ma Khin Khin es madre de cuatro niños y fue diagnosticada con retinitis por CMV y VIH en febrero de este año. Ella fue la primera paciente en Myanmar en recibir el fármaco oral. “No sentí ningún efecto secundario y me siento mejor ahora”, dice Ma Khin Khin. “Antes no era así, y tenía que estar recostada todo el tiempo. Pero ahora puedo ir a todas partes por mí misma. Incluso he recuperado mi visión y puedo leer los mensajes de texto en mi teléfono”.
“Tenemos el medicamento para reducir dramáticamente el sufrimiento y la ceguera causada por esta enfermedad en los países de escasos recursos con alta carga de VIH en todo el mundo”, dice Marcelo Fernández, coordinador médico de MSF. “El tratamiento actual es inhumano y de difícil acceso, y es inaceptable en los países ricos; Tenemos que actuar ahora para que se convierta en una cosa del pasado en los países de escasos recursos, también”.
El tratamiento de la retinitis por CMV está todavía ausente de los lineamientos actuales y pendientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el tratamiento del VIH en entornos de recursos limitados. MSF insta a la OMS a que enmiende estas directrices y a fomentar su adopción en los protocolos de tratamiento nacionales.
MSF ha tratado hasta el momento cuatro pacientes con valganciclovir en Dawei, con excelentes resultados. Para el año 2015, todos los pacientes de MSF en Myanmar diagnosticados con retinitis por CMV estarán recibiendo el fármaco. MSF empezó a tratar la enfermedad en Myanmar en 2006, y desde entonces ha tratado a alrededor de 1.130 pacientes mediante inyecciones intraoculares. MSF también ha capacitado a más de 40 médicos en Myanmar en el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad.
