En Médicos Sin Fronteras (MSF) pusimos en marcha una respuesta de emergencia en el área de gobierno local de Gwoza, estado de Borno, noreste de Nigeria, tras una nueva ola de desplazamientos provocada por la violencia armada. El 3 de marzo de 2026, los violentos ataques en Ngoshe causaron un número considerable de muertos y secuestros. Más de 5,000 personas han huido de sus hogares y ahora viven en condiciones extremadamente precarias en Pulka, a unos 15 kilómetros de distancia, dentro del área de gobierno local de Gwoza.

Muchas de las personas desplazadas —incluyendo mujeres,niñas, niños y adultos mayores— llegaron con muy pocas pertenencias o sin ellas. Ante la falta de refugios adecuados, las familias duermen a la intemperie y en las calles.
“Nuestras casas fueron bombardeadas, todo lo que teníamos fue bombardeado”, dice Safiya Mohammed Aga, una persona desplazada de Ngoshe. “Huimos a Pulka prácticamente sin nada; algunas llegamos sin ropa ni pertenencias. Tuvimos que dejarlo todo atrás y correr”.
El acceso a necesidades básicas como alimentos, agua potable, saneamiento e higiene sigue siendo gravemente insuficiente. Como consecuencia, el riesgo de brotes de enfermedades está aumentando, especialmente entre niños, niñas y otros grupos vulnerables.
Médicos Sin Fronteras (MSF) iniciamos una intervención de emergencia de cuatro semanas el 10 de abril de 2026 para apoyar a las personas recién desplazadas en Pulka. Se han proporcionado artículos no alimentarios a más de 900 familias, incluyendo utensilios de cocina, colchonetas, mosquiteras, bidones y cubos. Los equipos de MSF también han distribuido 884 kits de higiene personal, que incluyen productos de higiene menstrual, jabón y artículos de higiene bucal, a personas que llegaron en condiciones de extrema vulnerabilidad.
Además, el equipo comenzó la rehabilitación de las instalaciones médicas y, para atender las urgentes necesidades de agua, MSF ha iniciado el suministro diario de agua potable, que actualmente proporciona 16,000 litros al día. Los equipos de promoción de la salud también llevan a cabo actividades de sensibilización sobre higiene para reducir el riesgo de brotes de enfermedades. A pesar de estas medidas, A pesar de los esfuerzos realizados, la magnitud de las necesidades supera con creces la respuesta actual.

“La gente necesita urgentemente alimentos y un mejor acceso a agua, saneamiento e higiene”, afirma Abdoulaye Mahmoudoune, coordinador de emergencias sobre el terreno de MSF. “MSF está respondiendo, pero no podemos satisfacer estas necesidades abrumadoras solos. Las familias que huyeron de la violencia ahora luchan por sobrevivir en condiciones extremadamente precarias. Otras organizaciones humanitarias deben intervenir urgentemente”.
El distrito de Gwoza ha sufrido años de conflicto y desplazamientos repetidos, dejando a sus comunidades con graves necesidades humanitarias y médicas. Los centros de salud están bajo constante presión, mientras que la asistencia humanitaria sigue disminuyendo.
“La falta de financiación y la reducción generalizada de la asistencia humanitaria en todo el estado de Borno ponen en grave riesgo los servicios esenciales de salud y de asistencia vital”, afirma Mahmoudoune.
Dentro del distrito de Gwoza, Médicos Sin Fronteras (MSF) ha estado apoyando al Hospital General de Gwoza desde agosto de 2025, proporcionando atención médica de emergencia y facilitando derivaciones. MSF también apoya la atención materna y neonatal en Kushari en colaboración con el Ministerio de Salud y gestionamos programas de nutrición en Maiduguri para niños y niñas menores de cinco años que sufren desnutrición aguda.

Médicos Sin Fronteras instamos a las organizaciones humanitarias a aumentar urgentemente la asistencia en Pulka, en particular la ayuda alimentaria y las intervenciones en materia de agua, saneamiento e higiene. La organización también exhorta a los donantes a incrementar la financiación sostenida para la atención médica en el noreste de Nigeria, ya que la escasez actual sigue socavando el acceso a servicios vitales.
