Médicos Sin Fronteras (MSF) confirma que todo el personal involucrado en un incidente de seguridad en el territorio de Mwenga, provincia de Kivu Sur, en República Democrática del Congo (RDC), regresó sano y salvo a Bukavu. Reiteramos nuestra preocupación por los riesgos recurrentes que enfrentan los trabajadores humanitarios y hacemos un llamado a todos los actores armados involucrados en el conflicto en RDC para que respeten la acción humanitaria, se abstengan de politizar la ayuda y garanticen que el personal humanitario y médico pueda trabajar de forma segura para llegar a las comunidades necesitadas.
El 1° de mayo, un equipo de MSF que viajaba entre Mwenga, Kamituga y Kitutu, en Kivu Sur, como parte de una evaluación de las necesidades humanitarias y médicas, se vio involucrado en un incidente de seguridad.
“Tras pasar sin problemas varios puestos de control controlados por elementos de Wazalendo a lo largo del camino, nuestro equipo fue detenido en uno de ellos”, dice Julia García Zamora, jefa de misión de MSF en Kivu del Sur.
“A pesar de haber informado con antelación a todas las autoridades pertinentes y a los actores de la salud sobre los viajes del equipo y las actividades humanitarias planificadas, hubo confusión y desacuerdo entre los hombres armados respecto a quiénes éramos, por qué estábamos allí y si debían permitirnos el paso”, afirma García Zamora. “La situación se agravó cuando los hombres armados se dispararon entre sí mientras nuestro equipo quedaba atrapado en medio del fuego cruzado”.
Preocupados por su seguridad, el equipo de MSF quiso regresar. Sin embargo, ante la presencia armada de elementos de Wazalendo —aliados del ejército congoleño (FARDC)— y la creciente tensión, se les instó a continuar su viaje hacia Mwenga.
“Reconocemos la colaboración constructiva y positiva que tuvo lugar tras el incidente para facilitar el viaje seguro del equipo y la continuación de sus actividades humanitarias en Mwenga”, declara García Zamora. “Sin embargo, incidentes como este no son casos aislados ni se limitan a un solo grupo armado. Nuestros equipos no deberían tener que arriesgar sus vidas mientras llevan a cabo la tan necesaria ayuda médica y humanitaria”.
“Tras este incidente, hemos observado una clara instrumentalización y politización de la ayuda, con acusaciones falsas y peligrosas en línea contra MSF y nuestro mandato humanitario, llegando incluso a incitar a la violencia contra nosotros”, añade García Zamora. “Esto es totalmente inaceptable. Puede generar riesgos para la seguridad de nuestros equipos y dificultar nuestra capacidad para brindar atención médica eficaz a las personas necesitadas”.
MSF continúa dialogando con los actores involucrados y espera que se dé seguimiento para esclarecer cómo se permitió que ocurriera tal incidente y que se tomen medidas concretas para prevenir incidentes similares en el futuro.
Este último incidente se produce en un momento en que Médicos Sin Fronteras (MSF) expresa su preocupación por la falta de avances concretos en la protección del personal médico y humanitario, a pesar de la aprobación de la Resolución 2286 del Consejo de Seguridad de la ONU hace diez años. Una década después, hospitales, ambulancias, pacientes y personal médico siguen siendo blanco de ataques en conflictos alrededor del mundo, incluyendo el este de la República Democrática del Congo (RDC), con devastadoras consecuencias humanitarias.
También se produce tras los recientes compromisos adquiridos durante las conversaciones celebradas en Suiza entre representantes del gobierno congoleño y la alianza AFC/M23 y sus aliados, en relación con la protección de la población civil y el acceso humanitario en el este de RDC.
En MSF mantenemos nuestro compromiso de brindar atención médica imparcial a la población de Kivu Sur y de toda la RDC, trabajando en 16 de las 26 provincias del país. Nuestros equipos atienden a personas afectadas por conflictos, violencia, desplazamientos y brotes de enfermedades. Las principales actividades médicas que brindamos en MSF incluyen atención quirúrgica para personas heridas, tratamiento de la desnutrición, atención del VIH y la tuberculosis, servicios de salud reproductiva, atención pediátrica, control de la malaria, prevención y respuesta a brotes de enfermedades y apoyo en salud mental.
Médicos Sin Fronteras (MSF) somos una organización médico humanitaria independiente, neutral e imparcial que proporciona atención médica de emergencia a personas afectadas por conflictos armados, epidemias, desastres naturales y exclusión del acceso a la atención sanitaria.
