En las últimas 24 horas, las fuerzas rusas lanzaron más de 600 drones y más de 50 misiles en Ucrania. Kiev, las regiones occidentales y las zonas del frente, fueron algunas de las más afectadas. Entre otras regiones, se incluyen Cherníhiv, Dnipró, Járkov, Sumy, Zaporiyia y Jersón.
En Kiev, un edificio residencial de varias plantas sufrió graves daños. El ataque provocó el derrumbe parcial del edificio de nueve plantas, donde al menos ocho personas murieron y más de 45 resultaron heridas.
Más de 90 integrantes de Médicos Sin Fronteras (MSF), que viven y trabajan en Kiev, donde tenemos dos oficinas de coordinación, están a salvo. Sin embargo, nuestros equipos pasaron muchas horas refugiados bajo tierra mientras las alertas antiaéreas y los ataques continuban durante más de 10 horas.

Los daños a la infraestructura crítica han provocado interrupciones en el suministro de agua y electricidad en Kiev, así como en Dnipró, Donetsk, Zaporiyia, Sumy, Járkov y al menos otras 11 regiones. Cientos de hogares siguen sin electricidad.
“Los ataques de hoy por las fuerzas rusas en Kiev contra infraestructuras civiles y energéticas son una nueva y preocupante demostración de que se está librando una guerra contra la población. Un suministro eléctrico fiable es fundamental para los hospitales”, asevera Christopher Stokes, asesor humanitario sénior de MSF.
Desde Médicos Sin Fronteras condenamos los reiterados ataques contra la infraestructura civil y energética en Ucrania, que siguen privando a la población de electricidad, agua potable y acceso a servicios esenciales.
