El principal problema de salud en Palestina es la ocupación israelí

© Nour Alsaqqa

Fecha de publicación

21 de julio de 2026

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El Dr. Javid Abdelmoneim, presidente internacional de Médicos Sin Fronteras (MSF) trabajó como médico de urgencias en Gaza en 2024, principalmente en el hospital Nasser. Mientras el genocidio en Gaza supera los 1,000 días y el alto al fuego sigue siendo violado por Israel, el Dr. Javid reflexiona sobre la continua complicidad de los líderes mundiales que permiten que Israel siga con su campaña genocida y exige un cambio radical en las políticas.

En toda Palestina, el efecto acumulativo de las acciones de Israel sobre la población palestina desde el 7 de octubre de 2023 es evidente: han erosionado la capacidad de los palestinos para vivir una vida digna y saludable. Esto debe ser denunciado con claridad. Las políticas aplicadas en Gaza y la trayectoria observada en Cisjordania apuntan al proyecto israelí más amplio de colonización de Palestina mediante la ocupación.

Javid Abdelmoneim, presidente internacional de MSF.
Javid Abdelmoneim, presidente internacional de MSF. © Pierre-Yves Bernard/MSF

Han transcurrido más de 1,000 días desde que comenzó el genocidio israelí en Gaza, y el castigo colectivo al pueblo palestino continúa hasta el día de hoy. En medio de un supuesto alto al fuego, el mundo se ha acostumbrado a ver a palestinos mutilados y asesinados a diario en sus tiendas de campaña, en hospitales y en las calles.

La frase ‘alto al fuego’ ha perdido todo significado. Mientras escribo estas líneas, el número de víctimas sigue aumentando, al igual que la indiferencia hacia la catastrófica situación en Gaza, el fracaso político más notorio del mundo en las últimas décadas.

Junio ​​fue el mes más mortífero desde octubre de 2025. Hasta el 14 de julio de este año, Israel había asesinado a un total de 1,110 palestinos y herido a 3,599 desde el inicio del alto al fuego, al tiempo que expandía su control militar sobre la Franja. La “línea amarilla” israelí es una frontera cambiante que divide la Franja en zonas palestinas y zonas controladas por Israel. La línea se expande constantemente y pone en riesgo de ser abatida a cualquiera que se acerque a ella, a menudo simplemente para llegar a sus refugios, recoger leña o buscar comida.

Pero no se trata solo de violencia. A medida que la línea avanza hacia el oeste, concentra a más de dos millones de personas en apenas un tercio de la Franja. Esto no es casual. Genera condiciones de hacinamiento extremo donde las enfermedades se propagan fácilmente y las necesidades básicas quedan desatendidas. Vemos las consecuencias en nuestras clínicas: infecciones respiratorias, enfermedades de la piel y diarrea, provocadas por la falta de agua potable y saneamiento, y por las condiciones de vida inhumanas.

Proceso de evacuación médica de Gaza hacia RSP, el Programa de Cirugía Reconstructiva de MSF en Amán, llevado a cabo bajo el Ministerio de Salud de Jordania.
Proceso de evacuación médica de Gaza hacia RSP, el Programa de Cirugía Reconstructiva de MSF en Amán, llevado a cabo bajo el Ministerio de Salud de Jordania. © Charlotte Sujobert/MSF

Cisjordania también ha sufrido una transformación violenta y profunda desde el 7 de octubre de 2023. El gobierno israelí, el ejército y los colonos patrocinados por el Estado han acelerado la limpieza étnica, el despojo de tierras, la fragmentación territorial y el estrangulamiento económico, erosionando aún más la presencia y la continuidad palestinas.

La población palestina es perseguida en sus hogares, escuelas y tierras, mientras que los atacantes gozan de total impunidad. En Nablus y Hebrón, recibimos pacientes que sufren traumas y depresión relacionados con la creciente violencia y las restricciones de movimiento, que obstaculizan todos los aspectos de sus vidas, incluyendo el acceso al hospital.

Israel ha continuado obstruyendo sistemáticamente el acceso a la atención médica en Cisjordania y ha desmantelado deliberadamente el sistema de salud en Gaza.

El personal de la salud, los pacientes, las ambulancias y los hospitales han sido blanco de ataques.

El 26 de octubre de 2024, durante una redada en el hospital Kamal Adwan en Gaza, el cirujano de MSF, Dr. Mohammed Obeid, fue arrestado junto con otras 57 personas. Es uno de los más de 95 trabajadores de la salud palestinos que permanecen detenidos por las fuerzas israelíes. Hasta el día de hoy, el Dr. Obeid permanece en una prisión israelí sin cargos. Seguimos exigiendo su liberación incondicional e inmediata.

El genocidio ha diezmado al personal sanitario en Gaza, y su recuperación llevará años. Al menos 1,700 profesionales de la salud han sido asesinados desde octubre de 2023, además de 15 miembros de nuestro propio equipo de MSF, muchos de los cuales trabajaron incansablemente durante décadas. Nadie está a salvo en Gaza.

El acceso de la población a la atención médica se ve cada vez más restringido desde que las autoridades israelíes cancelaron el registro de 37 organizaciones humanitarias en enero. Israel nos impide llevar personal internacional y suministros de vital importancia a Gaza y Cisjordania. Si bien algunos suministros humanitarios han llegado a Gaza, no son suficientes. Estas restricciones arbitrarias forman parte de una política punitiva de larga data impuesta por Israel.

Hospital de campaña de Al-Zawayda Un fisioterapeuta ajusta el ajuste de la férula del paciente. Es necesario un ajuste preciso para proporcionar un soporte adecuado sin causar molestias ni puntos de presión. Gaza
Una fisioterapeuta ajusta el ajuste de la férula del paciente. Es necesario un ajuste preciso para proporcionar un soporte adecuado sin causar molestias ni puntos de presión. Gaza © Nour Alsaqqa

Ya sea mediante la violencia directa, el desmantelamiento del sistema de salud, la obstrucción de la asistencia humanitaria, la inducción de hambruna, el uso del agua como arma, el aumento de la prematuridad y la mortalidad infantil, así como de los abortos espontáneos, o la negación de atención médica, desde mi perspectiva, es evidente: el principal problema de salud en Palestina es la ocupación israelí.

Los métodos de Israel se han normalizado; los líderes mundiales han normalizado su conducta. Mediante apoyo político, ayuda militar o silencio, han permitido la continuación de sus políticas.

La situación no solo es intolerable; está arraigada. En Gaza, el genocidio continúa, y en Cisjordania, la limpieza étnica se acelera.

Se necesita urgentemente un cambio radical en las políticas, uno que priorice la dignidad de la población palestina, la protección de la población civil, que garantice el acceso humanitario sin trabas y exija responsabilidades a todos los gobiernos. Sin ese cambio, los próximos 1,000 días no marcarán un punto de inflexión, sino la continuación de la misma realidad devastadora.

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