El sarampión amenaza a niños y niñas en Yemen

Una actividad de vacunación contra el sarampión en Ateera (2), distrito de Tuban, gobernación de Lahj, Yemen, 5 de mayo de 2026. © Aseel Murshed Ali/MSF

Localidades

Fecha de publicación

17 de julio de 2026

Tiempo de lectura

Calculando tiempo de lectura…

Una actividad de vacunación contra el sarampión en Ateera (2), distrito de Tuban, gobernación de Lahj, Yemen, 5 de mayo de 2026.
Una actividad de vacunación contra el sarampión en Ateera (2), distrito de Tuban, gobernación de Lahj, Yemen, 5 de mayo de 2026. © Aseel Murshed Ali/MSF

Ante la presión adicional que ejerce el sarampión sobre los centros de salud en Yemen, los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) observan cómo las largas distancias, sumadas a los costos de transporte para llegar a los centros de salud, pueden retrasar el acceso de los niños y niñas a la vacunación y el tratamiento.

En un campo para familias desplazadas en el distrito de Tuban, gobernación de Lahj, Zubaida Ali, de 35 años, llevó a su hija de dos años, Asmaa, a vacunarse contra el sarampión. Explica que si el equipo de vacunación no hubiera acudido al campamento, su hija no habría recibido la vacuna, ya que los centros de salud más cercanos están lejos y la familia tiene dificultades para costear alimentos, transporte y otras necesidades básicas.

Asmaa Abdo, de 2 años, sostiene su tarjeta de vacunación mientras espera con su madre, Zubaida Ali, durante una actividad de vacunación contra el sarampión en Ateera (2), distrito de Tuban, gobernación de Lahj, Yemen, 5 de mayo de 2026.
Asmaa Abdo, de 2 años, sostiene su tarjeta de vacunación mientras espera con su madre, Zubaida Ali, durante una actividad de vacunación contra el sarampión en Ateera (2), distrito de Tuban, gobernación de Lahj, Yemen, 5 de mayo de 2026. © Aseel Murshed Ali/MSF

Yemen enfrenta una renovada presión por el sarampión en 2026, continuando un patrón de brotes recurrentes en los últimos años. Según datos provisionales de vigilancia de la Organización Mundial de la Salud, Yemen notificó 11,354 casos de sarampión entre octubre de 2025 y marzo de 2026, la segunda cifra más alta a nivel mundial durante ese periodo.

Una enfermedad prevenible, pero la prevención no siempre está al alcance

El sarampión es altamente contagioso y puede propagarse rápidamente donde se ha interrumpido la vacunación sistemática. En Yemen, muchos niños y niñas aún no reciben la vacuna debido a la pobreza, los costos de transporte, las largas distancias, el desplazamiento, la desinformación y la debilidad de los servicios básicos de salud. El sarampión es una enfermedad mortal y también puede provocar complicaciones como neumonía, diarrea e infecciones oculares, especialmente en niños y niñas con desnutrición. El sistema inmune se ve comprometido, por lo que los niños que se han recuperado del sarampión siguen siendo más vulnerables a otras enfermedades.

La respuesta de MSF

El impacto es visible en los centros que MSF apoya en la costa oeste de Yemen y en Lahj.

En el hospital general de Mocha, en la gobernación de Taiz, los servicios apoyados por MSF registraron 314 pacientes con sarampión entre enero y abril de 2026, según los registros del centro. “Una dosis de la vacuna contra el sarampión proporciona protección, pero los niños y niñas necesitan dos dosis para una protección completa”, afirma Itta Helland-Hansen, coordinadora de MSF en Yemen. “Para las familias con recursos muy limitados, el costo del transporte para ir dos veces a un centro de salud puede ser una barrera importante. Es totalmente comprensible que prioricen la alimentación hoy sobre la protección contra una posible enfermedad en el futuro. Esta no es una decisión que ninguna familia debería tener que tomar”.

Para los equipos médicos, un brote de sarampión es una emergencia que requiere espacio, personal, medidas de prevención de infecciones y atención de seguimiento para los niños que ya pueden estar desarrollando complicaciones.

Para ayudar a gestionar el aumento de pacientes que necesitan ingreso y aislamiento, MSF incrementó la capacidad de aislamiento del hospital general de Mocha en abril de 2026.

Una niña de 5 años sostiene felizmente su tarjeta de vacunación tras asistir a una actividad de vacunación contra el sarampión en Ateera (2), distrito de Tuban, gobernación de Lahj, Yemen, el 5 de mayo de 2026.
Una niña de 5 años sostiene felizmente su tarjeta de vacunación tras asistir a una actividad de vacunación contra el sarampión en Ateera (2), distrito de Tuban, gobernación de Lahj, Yemen, el 5 de mayo de 2026. © Aseel Murshed Ali/MSF

“No solo debemos tratar al niño o niña que tenemos delante”, afirma Abdulhakim Farhan, responsable de apoyo médico del proyecto de MSF en la costa oeste. “También debemos proteger a otros pacientes, asegurándonos de que los casos sospechosos de sarampión estén aislados de forma segura y vigilando de cerca a los niños que ya puedan estar sufriendo complicaciones. Esto supone una carga importante para nuestros equipos y ejerce aún más presión sobre un centro de salud que ya está sobrecargado”.

El sarampión también está aumentando la presión sobre los centros de salud básicos, que suelen ser el primer punto de atención para las familias.

En el centro de salud de Mafraq Al Mokha, en el distrito de Mawza, gobernación de Taiz, los equipos apoyados por MSF atienden a niños y niñas con sarampión procedentes de comunidades de tres distritos, incluyendo familias que se han visto obligadas a abandonar sus hogares. La llegada de nuevos pacientes, el desplazamiento y los cambios en la movilidad de la población dificultan la comprensión del nivel real de cobertura de vacunación.

En el centro de salud de Al-Khawkhah, en la gobernación de Hodeidah, los equipos observan un patrón similar: niños y niñas con sarampión provenientes de comunidades donde muchas familias enfrentan las mismas barreras para acceder a la atención médica. En Taiz, la gobernación vecina, los registros de pacientes del centro de salud de Al-Mafraq, en el distrito de Mawza, también muestran un número significativo de casos de sarampión entre niños y niñas. Este centro, que atiende a comunidades en tres distritos, suele recibir un gran número de pacientes en un solo día, lo que ejerce presión sobre el personal y los servicios durante los brotes de sarampión.

Acercando la prevención

Las actividades de extensión comunitaria son una forma de reducir estas barreras al acercar los servicios de vacunación a los niños y niñas que de otro modo podrían quedar excluidos.

“Ante una enfermedad tan contagiosa como el sarampión, lograr la inmunidad colectiva es fundamental. Es necesario vacunar al menos al 95% de los niños para evitar brotes. Esto se puede conseguir eficazmente visitando las comunidades y administrando las vacunas in situ“, explica Itta Helland-Hansen.

Eftikhar Ahmed sostiene a su hijo de tres años, Badr, mientras las familias esperan durante una campaña de vacunación contra el sarampión en un campo para desplazados en el campo de Ateera (2), distrito de Tuban, gobernación de Lahj, Yemen, 5 de mayo de 2026.
Eftikhar Ahmed sostiene a su hijo de tres años, Badr, mientras las familias esperan durante una campaña de vacunación contra el sarampión en un campo para desplazados en el campo de Ateera (2), distrito de Tuban, gobernación de Lahj, Yemen, 5 de mayo de 2026. © Aseel Murshed Ali/MSF

En abril y mayo de 2026, MSF apoyamos las campañas de vacunación del Ministerio de Salud en el distrito de Tuban, gobernación de Lahj, y en las zonas aledañas a Mocha, en la gobernación de Taiz. Centrándonos en zonas remotas con acceso limitado a la atención médica, vacunamos a más de 3,300 niños y niñas en dos semanas.

En estas localidades, MSF brindamos apoyo en el tratamiento, el aislamiento, las derivaciones, la atención médica básica, la promoción de la salud y las actividades de vacunación, además de ayudar a la detección temprana de niños y niñas con fiebre y sarpullido y compartir información con los cuidadores sobre cuándo y dónde buscar atención médica.

Sin embargo, la magnitud de las necesidades supera la capacidad de MSF para abordarlas por sí sola.

Los brotes recurrentes evidencian mayores deficiencias

Los brotes recurrentes de sarampión en Yemen señalan mayores deficiencias en la vacunación de rutina, el acceso a la atención médica, la promoción de la salud y la vigilancia epidemiológica, agravadas por la reducción de la financiación humanitaria. Se necesita urgentemente apoyo sostenido para que más niños y niñas puedan ser vacunados y tratados antes de que su salud se agrave.

Información de la nota

Localidades

Fecha de publicación

17 de julio de 2026

Tiempo de lectura

Calculando tiempo de lectura…

Compartir

Tu ayuda salva vidas

Conoce más

Relacionado
Relacionado
Relacionado
Relacionado