Con motivo del inicio de la 26.ª Conferencia Internacional sobre el SIDA este fin de semana en Río de Janeiro, Médicos Sin Fronteras (MSF) continúa presionando a la farmacéutica estadounidense Gilead Sciences para que el lenacapavir, un medicamento crucial para la prevención del VIH, esté más disponible en países de ingresos bajos y medios, incluyendo Brasil. Si Gilead no está dispuesta a hacerlo, los gobiernos deben intervenir para facilitar el acceso a este medicamento en todo el mundo.
El lenacapavir es una versión inyectable de la profilaxis preexposición (PrEP) que solo necesita administrarse dos veces al año y tiene una eficacia cercana al 100% en la prevención del VIH. Podría ser un punto de inflexión para las comunidades afectadas por el VIH en todo el mundo, especialmente para aquellas que enfrentan estigma y barreras adicionales para acceder a la atención médica, como hombres que tienen sexo con hombres, personas transgénero, trabajadoras sexuales y personas atrapadas en conflictos o crisis humanitarias, si pudieran acceder a él. En cambio, Gilead ha encarecido el medicamento hasta hacerlo inaccesible, restringe severamente su suministro a ciertos países como Brasil y se niega a venderlo directamente a MSF para su uso en sus programas médicos.
“Estamos aquí en AIDS 2026 con una petición principal: el lenacapavir debe estar disponible por no más de 40 dólares por persona al año en todos los países de ingresos bajos y medios”, dijo Renata Reis, directora ejecutiva de MSF-Brasil.
“Hemos estado implementando programas de prevención del VIH y tratando a personas con VIH/SIDA en todo el mundo durante décadas. Hemos visto de primera mano lo que sucede cuando herramientas médicas como los tratamientos antirretrovirales tienen precios inaccesibles o simplemente no están disponibles: las personas mueren innecesariamente y las comunidades sufren. No podemos permitir que la historia se repita con este medicamento crucial para la prevención del VIH”. Actualmente, Gilead controla por completo quién puede recibir lenacapavir, dónde está disponible y en qué condiciones. La farmacéutica lo vende a 28,000 dólares anuales por paciente en Estados Unidos, a pesar de que podría producirse por menos de 40 dólares. Se prevé que algunas versiones genéricas más asequibles estén disponibles a partir del próximo año, pero solo se permitirá su producción a determinados fabricantes y su venta estará restringida a ciertos países. Muchos países —entre ellos Brasil, Argentina, México y Perú— que albergaron los ensayos clínicos de lenacapavir, quedan totalmente excluidos de este acuerdo.
“Es inaceptable que las comunidades de Brasil contribuyeran a los ensayos clínicos que allanaron el camino para la aprobación y venta de lenacapavir en países de todo el mundo, y que, sin embargo, la gente aquí siga teniendo dificultades de acceso a este medicamento revolucionario”, declaró Antonio Flores, asesor principal de VIH y tuberculosis (TB) de la Unidad Médica de MSF para África Meridional. “Gilead no debería ser la única que decida quién recibe lenacapavir y quién no”.
Si Gilead continúa cobrando precios elevados por este medicamento y restringiendo su producción, los gobiernos, incluyendo el de Brasil, deberían tomar todas las medidas necesarias para facilitar la anulación del monopolio de Gilead sobre este producto. Los gobiernos cuentan con una amplia flexibilidad en virtud del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) de la Organización Mundial del Comercio. Por ejemplo, los países pueden otorgar licencias obligatorias sobre productos patentados, permitiendo su uso sin la autorización del titular de la patente. Estas medidas pueden eliminar las barreras de la propiedad intelectual y facilitar una mayor producción de genéricos.
“El VIH no espera, ¿por qué lo hace Gilead?”, declaró Flores. “Millones de personas que necesitan este medicamento no tienen acceso a él. La farmacéutica debe bajar inmediatamente sus precios y ampliar el acceso al lenacapavir; o bien, gobiernos como el de Brasil deben tomar medidas. Existen instrumentos legales internacionales por una razón: para proteger la salud pública. Brasil los ha utilizado en el pasado y debe volver a utilizarlos ahora”.
Médicos Sin Fronteras (MSF) iniciamos recientemente una campaña contra Gilead e invitamos a las personas a inscribirse y manifestar su apoyo para un mayor acceso al lenacapavir. En MSF también organizaremos una sesión paralela el 30 de julio durante el congreso AIDS 2026 sobre cómo mejorar el acceso al lenacapavir.
