El equipo de Médicos Sin Fronteras (MSF) brindó atención médico humanitaria a una caravana de alrededor 300 personas migrantes que partió de Tapachula, Chiapas, y está integrada por personas de Haití y Cuba, así como de otros países del Caribe y población transcontinental de Irán y Somalia.
Atestiguamos cómo las personas provenientes de Haití, por ejemplo, tienen una barrera idiomática que representa un desafío central para ellas. Nuestros mediadores culturales están preparados para brindar atención humanizada para no solo traducir, sino para acercar los servicios de manera respetuosa y sensible a la diversidad cultural.
Nuestro personal médico, de enfermería, promoción de salud y trabajo social, atendió casos de deshidratación, lesiones por el trayecto, afecciones respiratorias y otras condiciones de salud a través de una clínica móvil, a la altura del kilómetro 227 sobre la carretera costera que conduce a Arriaga.
Todos estos servicios los brindamos de manera gratuita, segura y digna para la población.
Muchas de estas personas decidieron salir de Tapachula debido a la larga espera en los procesos migratorios, las dificultades para establecerse en la ciudad, la barrera del idioma y la falta de oportunidades laborales, otros tantos son personas deportadas de USA que decidieron unirse a la caravana.
En medio del camino, bajo el sol y con un trayecto incierto por delante, seguimos monitoreando la caravana, para brindar atención médica a quienes enfrentan condiciones extremadamente difíciles durante su trayecto.