Desde la noche del 13 al 14 de junio, la violencia se ha intensificado en torno a la Maternidad Isaïe Jeanty, apoyada por Médicos Sin Fronteras (MSF), en Cité Soleil. Atrapados en el fuego cruzado y ante una situación insostenible, los equipos se han visto obligados a suspender sus actividades médicas. El acceso a la atención de la salud sexual y reproductiva, ya de por sí muy limitado en la zona, es ahora prácticamente inexistente. Miles de personas, en particular mujeres, no pueden acceder a atención médica segura.
Durante los últimos cinco días, se han producido violentos enfrentamientos entre varios grupos armados en los barrios de Belekou, Fort Dimanche y Wharf Jérémie. Los disparos continúan, impactando directamente en las paredes de la Maternidad Isaïe Jeanty, en el barrio de Chancerelles, lo que ha provocado desplazamientos y pánico entre las comunidades de la zona.
En la tarde del 15 de junio, más de cien personas en su mayoría mujeres, niñas y niños que huían de los combates buscaron refugio y agua en el hospital de maternidad. Una mujer resultó herida en la pierna por una bala perdida dentro del recinto hospitalario y fue estabilizada por nuestros equipos en el lugar. El hospital de MSF en Tabarre también atendió a personas heridas tras los enfrentamientos en la zona.

Tras una nueva escalada de los combates, las autoridades se vieron obligadas a suspender sus actividades a la mañana siguiente. Médicos Sin Fronteras (MSF) continuamos brindando atención de emergencia, estabilización de pacientes y derivaciones durante varios días, pero nos vimos obligados a evacuar a nuestro personal y suspender todas las actividades en la mañana del 19 de junio.
“Hemos intentado brindar un nivel mínimo de asistencia vital a la población con un equipo reducido y recursos limitados. Atendimos a varias mujeres que lograron llegar al hospital de maternidad a pesar de la inseguridad, incluyendo una que dio a luz a gemelos. Pero hoy ya no podemos continuar: el hospital está acribillado a balazos, nuestros equipos están agotados y se ha vuelto extremadamente difícil para las ambulancias derivar pacientes y encontrar centros que puedan recibirlos”, declaró Nicholas Tessier, jefe de misión de MSF en Haití.
En Cité Soleil, donde viven alrededor de 300,000 personas, el acceso a la atención médica para las mujeres es prácticamente inexistente. Muchas se ven obligadas a dar a luz en casa en condiciones precarias, lo que aumenta significativamente el riesgo de complicaciones obstétricas.
La suspensión de actividades en la maternidad Isaïe Jeanty, provocada por este último recrudecimiento de la violencia, agrava aún más una situación ya crítica: las mujeres prácticamente no tienen opciones para recibir atención médica.
En Médicos Sin Fronteras (MSF) nos hemos visto obligados a suspender temporalmente nuestras actividades en mayo en el hospital de Cité Soleil, situado a pocos kilómetros de la maternidad. A medida que la situación de seguridad continúa deteriorándose, todo el sistema de salud de la zona se encuentra amenazado.
Es fundamental que los grupos armados respeten a la población civil y que los centros de salud estén protegidos a toda costa para que los equipos médicos puedan atender a quienes lo necesiten.
