La violencia en Nablus, Cisjordania, sigue poniendo en riesgo a la población civil y al sistema de salud. Desde Médicos Sin Fronteras (MSF) llamamos a proteger la atención médica y a quienes dependen de ella.
“Nos alarman profundamente los informes procedentes de Nablus, incluyendo el del asalto de las fuerzas israelíes al Hospital Especializado de Nablus, así como los enfrentamientos en otras zonas de la gobernación que han dejado cuatro personas palestinas y dos soldados israelíes muertos.
Estos incidentes violentos en Nablus no son casos aislados. Forman parte de un patrón más amplio de incursiones israelíes, violencia de colonos patrocinada por el Estado, interrupción de servicios esenciales y creciente presión sobre la población civil y el sistema de salud.
Cuando las fuerzas armadas entran en un hospital, el impacto es inmediato: miedo, interrupción de la atención médica, retraso en el tratamiento y un mayor riesgo para pacientes ya vulnerables.
La protección de los centros médicos debe respetarse. Deben permanecer accesibles para quienes los necesiten. Es inaceptable que hospitales, ambulancias, personal de salud y pacientes sean blanco de la violencia en cualquier lugar de Palestina”.
Filipe Ribeiro, Jefe de Misión de MSF Palestina
