La violencia y los asesinatos en los puntos de distribución de alimentos en Gaza dejan a los sobrevivientes sufriendo un año más

Personal médico de MSF brinda consultas en el centro de salud Al-Mawasi para examinar las heridas de personas lesionadas en 2025 durante las distribuciones de alimentos realizadas por la Fundación Humanitaria de Gaza. Khan Younis, Franja de Gaza, Palestina, mayo de 2026. © Nour Alsaqqa/MSF

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3 de junio de 2026

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Personal médico de MSF brinda consultas en el centro de salud Al-Mawasi para examinar las heridas de personas lesionadas en 2025 durante las distribuciones de alimentos realizadas por la Fundación Humanitaria de Gaza. Khan Younis, Franja de Gaza, Palestina, mayo de 2026.
Personal médico de MSF brinda consultas en el centro de salud Al-Mawasi para examinar las heridas de personas lesionadas en 2025 durante las distribuciones de alimentos realizadas por la Fundación Humanitaria de Gaza. Khan Younis, Franja de Gaza, Palestina, mayo de 2026. © Nour Alsaqqa/MSF
  • Durante seis meses de 2025, la violencia en los puntos de distribución de alimentos militarizados de la llamada Fundación Humanitaria de Gaza causó miles de víctimas en Gaza, Palestina.
  • Un año después, Médicos Sin Fronteras (MSF) atiende a decenas de pacientes afectados por esta violencia que viven con traumas e incluso con lesiones permanentes.
  • En medio de la evolución de los planes para la Franja de Gaza, Médicos Sin Fronteras recuerda a Israel y a Estados Unidos que la militarización de la ayuda humanitaria conlleva el riesgo de provocar graves actos de violencia y daños, y que nunca debería repetirse.

Hace un año, la denominada Fundación Humanitaria de Gaza (GHF, por sus siglas en inglés) comenzó a operar puntos de distribución de alimentos militarizados en toda la Franja de Gaza, en sustitución del sistema de distribución de ayuda coordinado por la ONU. Gestionada por Israel y con el apoyo financiero de Estados Unidos y otros aliados, la GHF cerró en un plazo de seis meses tras una violencia asociada que causó miles de muertos y heridos[1]. Médicos Sin Fronteras (MSF) continúa atendiendo a decenas de personas afectadas por esta violencia, muchas de ellas con traumas profundos y lesiones de por vida. Mientras se perfilan nuevos planes para la Franja de Gaza, MSF recuerda a Israel y a Estados Unidos que la militarización de la ayuda humanitaria conlleva graves riesgos de violencia y daños, y nunca debe repetirse.

“Tal y como MSF documentó[2] con evidencia médica, las personas que buscaban alimentos en condiciones desesperadas y similares a un asedio sufrieron niveles horrendos de violencia selectiva e indiscriminada”, afirma Joan Tubau, coordinador general de MSF para el Territorio Palestino Ocupado. “Se disparó a niños en el pecho mientras intentaban alcanzar la comida, hubo personas aplastadas o asfixiadas en estampidas, y se acribilló a multitudes enteras en los puntos de distribución. Hoy, muchos de los pacientes vinculados a la GHF dependen completamente de la caridad y de las cocinas comunitarias debido a problemas de movilidad y a la imposibilidad de trabajar y mantener a sus familias”, añade Joan.

La GHF se creó para distribuir ayuda alimentaria a la población de Gaza tras meses de bloqueo total impuesto por Israel, sustituyendo alrededor de 400 puntos de distribución existentes. Los cuatro centros de la GHF entraron en funcionamiento a finales de mayo de 2025 y estaban “protegidos” por contratistas armados privados estadounidenses, mientras que el Ejército israelí mantenía el control del perímetro exterior.

Los pacientes esperan en el centro de atención primaria Al Mawasi de MSF, en la Franja de Gaza, Territorio Palestino Ocupado.
Los pacientes esperan en el centro de atención primaria Al Mawasi de MSF, en la Franja de Gaza, Territorio Palestino Ocupado. © Nour Alsaqqa/MSF

Entre junio y octubre de ese año, los equipos de MSF registraron al menos 32 muertes y atendieron a 1,885 pacientes heridos en los centros de atención primaria de Al Attar y Al Mawasi, en Khan Younis (Jan Yunis).

“Mi amigo fue ejecutado delante de mis ojos. Todavía me persigue”, explica Karim, un hombre que antes era barbero y que sufrió lesiones que le cambiaron la vida y dañaron permanentemente un nervio de su pierna. “Ambos fuimos capturados y esposados (por soldados israelíes) con las manos a la espalda. Hicieron volar un dron sobre mí y ordenaron a cuatro hombres que se me llevaran”.

Otro paciente, Muhammad, recibió nueve disparos. Espera volver a caminar, pero padece dolor crónico y necesita fisioterapia. “Nunca había suficiente comida para todos. Había aplastamientos porque las estrechas puertas de hierro no daban abasto. Vi muchos cadáveres, incluyendo mujeres. A una le dispararon en el pecho y a otra en la espalda. Disparaban desde distintos puntos. El soldado israelí que me disparó estaba apostado en una colina”, dice. “Mientras estaba tirado en el suelo, levanté la mano pidiendo que pararan, que ya era suficiente. Pero disparó a mis manos solo por diversión”.

Mustafa, taxista de Rafah, desarrolló una infección en el talón que provocó necrosis después de que una bala le fracturara dos huesos. “La GHF fue profundamente humillante; miles de personas corrían hacia el lugar y luego el Ejército israelí nos disparaba desde posiciones fijas. Dos tercios de las personas heridas en Gaza que conozco resultaron heridas en la GHF”, afirma Mustafa, cuyo sobrino de 17 años murió tras recibir un disparo en la cabeza por parte de un francotirador.

Un personal de MSF revisa la lesión de Saad Hussein, que se ve obligado a vivir con un fijador externo tras resultar herido en 2025 durante una distribución de alimentos por parte de la Fundación Humanitaria de Gaza. Centro de atención primaria Al Mawasi, Khan Younis, Gaza.
Un personal de MSF revisa la lesión de Saad Hussein, que se ve obligado a vivir con un fijador externo tras resultar herido en 2025 durante una distribución de alimentos por parte de la Fundación Humanitaria de Gaza. Centro de atención primaria Al Mawasi, Khan Younis, Gaza. © Nour Alsaqqa/MSF

Estos testimonios son solo algunos ejemplos de muchas personas que se han visto obligadas a vivir con fijadores externos o que aún hoy requieren un seguimiento médico estrecho y constante. 

“A pesar de su carácter temporal, este devastador modelo de ayuda tuvo consecuencias sociales de gran alcance, al empujar a las personas al miedo extremo, la escasez y la competencia, generando traumas y alterando las dinámicas comunitarias”, señaló Nicholas Papachrysostomou, coordinador de emergencias de MSF para Gaza.

La GHF también desempeñó un papel clave en la crisis de desnutrición provocada por Israel. La drástica reducción de los puntos de distribución de alimentos y ayuda —junto con el asedio total, la intensificación de la violencia, los desplazamientos masivos y la destrucción de las instalaciones de salud— contribuyó directamente a la hambruna declarada a mediados de 2025[3] , con consecuencias devastadoras para los grupos vulnerables, como las mujeres embarazadas, los recién nacidos,niños y niñas.  

“Nada en la GHF puede considerarse una solución humanitaria. Un año después, la magnitud del daño infligido en los puntos de distribución de la GHF, sin ningún tipo de rendición de cuentas, exige una investigación independiente. El fallo de la Corte Internacional de Justicia del 22 de octubre de 2025 refuerza la obligación de Israel de garantizar un acceso humanitario sin obstáculos y condena los modelos de ayuda —incluyendo la GHF— que no logran aliviar el sufrimiento”, declara Joan Tubau.

Médicos Sin Fronteras (MSF) insta a Israel, a Estados Unidos y a todos los actores con capacidad de influencia a garantizar que la ayuda no esté militarizada, sea accesible y basada en los principios de independencia, imparcialidad, neutralidad y humanidad. La asistencia humanitaria debe poder llegar de forma segura a toda la población civil, en función de la vulnerabilidad y las necesidades, allí donde decidan vivir y a la escala necesaria.

*Se han cambiado los nombres de los pacientes para proteger su identidad.


[1] No existe un recuento oficial acumulado del número total de víctimas relacionadas con la GHF. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos calcula que causó más de 2,140 muertes (septiembre de 2025) y más de 4,000 heridos (agosto de 2025), pero se estima que estas cifras están muy por debajo de la realidad. Las víctimas incluyen también a aquellas que perecieron en las rutas de suministro mientras personas desesperadas intentaban acceder a alimentos en condiciones similares a una hambruna.

[2] Informe de MSF (agosto de 2025): Los puntos de distribución de alimentos de la Fundación Humanitaria de Gaza son escenarios de masacres orquestadas  

[3] Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC): https://www.ipcinfo.org/ipcinfo-website/countries-in-focus-archive/issue-134/en/ 

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3 de junio de 2026

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