REPORTE ANUAL DE ACTIVIDADES · 2025
UN AÑO DE
ACCIÓN HUMANITARIA
MÉXICO Y CENTROAMÉRICA
Desliza para conocer más
Reporte Anual de Actividades · México y Centroamérica 2025
EDITORIAL
No aceptamos la nueva normalidad
“Cuando quienes ejercen el poder incumplen sus responsabilidades y olvidan la humanidad que compartimos, las comunidades a las que debemos servir son las que pagan el precio más alto.”
2025 estuvo marcado por conflictos, violencia, emergencias y una reducción de la solidaridad internacional que dejó a millones de personas con menos acceso a atención y asistencia. Frente a este escenario, en Médicos Sin Fronteras nos negamos a aceptar la indiferencia como parte de la normalidad.
Seguimos actuando gracias al compromiso de nuestros equipos, las comunidades con las que trabajamos y millones de personas que hacen posible una acción humanitaria independiente.
Cada año, los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) en México, Centroamérica y en todo el mundo se esfuerzan por salvar vidas y aliviar el sufrimiento de millones de personas. Su trabajo es el resultado de una firme convicción humanitaria y solidaria, que a su vez, se sostiene gracias a la generosidad y la empatía de millones de donantes en decenas de países.
Durante 2025 nuestros equipos se enfrentaron a múltiples retos que son comunes en el quehacer humanitario: responder a terribles conflictos armados y situaciones de violencia, acudir ante emergencias relacionadas con fenómenos naturales —muchos de ellos asociados a los efectos del cambio climático —, tratar la desnutrición, la salud materno infantil o actuar ante epidemias en medio de crecientes condiciones de exclusión de la atención sanitaria. Como vemos en las noticias, el mundo atraviesa por momentos especialmente convulsos y violentos.
Lamentablemente, estas situaciones no solo han persistido, sino que, en muchos casos, se han visto exacerbadas por decisiones políticas con consecuencias devastadoras. Cuando quienes ejercen el poder incumplen sus responsabilidades y olvidan la humanidad que compartimos, las comunidades a las que debemos servir son las que pagan el precio más alto.
Lamentablemente, estas situaciones no solo han persistido, sino que, en muchos casos, se han visto exacerbadas por decisiones políticas con consecuencias devastadoras. Cuando quienes ejercen el poder incumplen sus responsabilidades y olvidan la humanidad que compartimos, las comunidades a las que debemos servir son las que pagan el precio más alto.
En muchos de los lugares en donde trabajamos, atestiguamos una preocupante ausencia en la rendición de cuentas por parte de actores armados de todo tipo, que abarcó desde la negligencia hasta la flagrante deshumanización y las claras violaciones del Derecho Internacional Humanitario. Ya sea en las masacres en El-Fasher, en Sudán, perpetradas por las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF por sus siglas en inglés), como en los continuados ataques a la población civil, a los trabajadores humanitarios y la infraestructura sanitaria por parte de las fuerzas israelíes en Gaza, estamos presenciando casi en tiempo real, una preocupante erosión de las normas y leyes que, por décadas, buscaban regular los comportamientos y tácticas permitidas en situaciones de conflicto.
En paralelo, los líderes políticos en muchos países acompañaron esa creciente impunidad con una importante reducción de la solidaridad internacional y de las aportaciones financieras de las que dependían las vidas de millones de personas. Como resultado, cientos de organizaciones locales, regionales, nacionales e internacionales que ofrecían distintos tipos de ayuda, se han visto forzadas a reducir radicalmente sus actividades e incluso a cerrar definitivamente, lo que trajo efectos devastadores para comunidades enteras en todos los continentes.
Cada recorte en los presupuestos de una organización humanitaria significó más que una simple cifra en una hoja de cálculo; tradujo en que la gente se quedó sin acceso al agua potable en Haití, sin medicamentos contra el VIH en Honduras o sin atención en salud materna en Sudán del Sur, por mencionar solo algunos ejemplos. Si bien MSF no se vio afectada por estos recortes debido a que se financia en más de un 98% de donantes privados, como organización fuimos y somos testigos de los enormes vacíos que se están creando en la atención de millones de personas en condiciones de vulnerabilidad, muchas de ellas en México y Centroamérica.
Sin embargo, en Médicos Sin Fronteras no aceptamos que esto se convierta en “la nueva normalidad”. Gracias al compromiso de las comunidades con las que trabajamos, a la entrega de nuestros colaboradores y al apoyo de nuestros donantes, seguimos trabajando con la convicción de que la solidaridad y la empatía de millones pueden sobreponerse a la violencia y a la indiferencia.
n 2025, conmemoramos 40 años de la primera intervención de MSF en México, y, ante todo, aprovechamos la ocasión para renovar nuestro compromiso con las comunidades, con nuestros aliados, con nuestros equipos y con todas las personas que comparten nuestros valores y nuestra convicción humanitaria. Mantenemos la convicción de que nuestro trabajo solo es posible gracias a que todos los días, siguen siendo más las personas que mantienen vivo su compromiso con la acción humanitaria.
José Michelena
Director Ejecutivo de MSF en México y Centroamérica
Roxana Navarro
Presidenta MSF CAMEX

José Michelena
Director Ejecutivo de MSF en México y Centroamérica

Roxana Navarro
Presidenta MSF CAMEX
ACTIVIDADES 2025
MÉXICO Y CENTROAMÉRICA
En 2025, nuestros equipos respondieron a un contexto que cambió rápidamente: nuevas dinámicas migratorias, violencia persistente, emergencias y barreras para acceder a la salud. En México, Guatemala y Honduras adaptamos nuestra respuesta para seguir atendiendo en los lugares donde las necesidades eran mayores.
CDMX y Zona Metropolitana del Valle de México
Proyecto de atención a personas migrantes y condiciones de vulnerabilidad
Proyecto de atención a personas migrantes y condiciones de vulnerabilidad
Los cambios en las políticas migratorias de Estados Unidos durante 2025 redujeron el tránsito hacia el norte y dejaron a muchas personas varadas en México. La Ciudad de México y su zona metropolitana se consolidaron como lugares de permanencia, donde las personas enfrentaron incertidumbre jurídica, dificultades para acceder a servicios de salud y necesidades médicas y psicológicas prolongadas.
En respuesta, desde MSF continuamos brindando atención mediante clínicas móviles y puntos fijos a personas migrantes, desplazadas y comunidades locales con acceso limitado a servicios. Nuestros equipos ofrecieron atención médica y psicológica, trabajo social, promoción de la salud y mediación intercultural. En reconocimiento de las interseccionalidades que atraviesan las personas con vocación de permanencia, así como las comunidades locales en zonas periféricas y desprotegidas, se amplificaron los alcances del proyecto para atender a poblaciones en condiciones de vulnerabilidad en el Estado de México.
CIUDAD DE MÉXICO
Centro de Atención Integral (CAI) para sobrevivientes de violencia extrema y tortura
Centro de Atención Integral (CAI) para sobrevivientes de violencia extrema y tortura
En Ciudad de México, el Centro de Atención Integral (CAI) atendió a personas sobrevivientes de algunas de las formas más extremas de violencia, incluidas la tortura y la violencia sexual.
A diferencia de otros proyectos, donde nuestra atención responde a necesidades inmediatas, el CAI se enfoca en personas que han acumulado experiencias de violencia a lo largo del tiempo, y cuyas afectaciones requieren procesos prolongados de atención.
Durante 2025, desde MSF fortalecimos nuestra capacidad de respuesta para atender casos de mayor complejidad, incluyendo el manejo de pacientes con necesidades psiquiátricas agudas, su canalización hacia servicios especializados y el acompañamiento en procesos de recuperación.
El equipo también impulsó investigación operacional en salud mental, así como el uso de herramientas como la certificación de tortura, que contribuyen a mejorar la atención y la documentación médica en contextos de alta vulnerabilidad.
Las personas atendidas llegaron con historias marcadas por violencia acumulada, con impactos profundos en su salud mental, que van desde ansiedad severa hasta dificultades para retomar su vida cotidiana.
En este contexto, la atención no es inmediata ni breve. Requiere tiempo, acompañamiento continuo y un entorno seguro.
El trabajo en el CAI evidencia que las consecuencias de la violencia no terminan con el trayecto: persisten en el tiempo y requieren una respuesta sostenida.
CIUDAD JUÁREZ · CHIHUAHUA
Una clínica fija para brindar atención integral a la población
Una clínica fija para brindar atención integral a la población
En la frontera norte, Ciudad Juárez se convirtió en uno de los principales escenarios donde se hizo visible la transformación de la crisis.
Durante 2025, muchas personas llegaron tras meses o años de trayecto con la expectativa de cruzar hacia Estados Unidos. Sin embargo, se encontraron con un contexto en el que las rutas se cerraron y las oportunidades de avanzar dejaron de existir.
Este punto de quiebre tuvo un impacto directo en la salud mental. Para muchas personas, el momento más difícil no ocurrió durante el trayecto, sino cuando el camino se detuvo.
En este escenario, MSF iniciamos operaciones con la apertura de una clínica fija en el centro de la ciudad, ofreciendo atención médica, psicológica y de trabajo social. El fortalecimiento del equipo de salud mental permitió responder a una demanda creciente de atención especializada.
Además, los equipos desarrollaron grupos psicosociales en comunidades como Anapra y Tonantzin, acercando la atención a zonas con acceso limitado a servicios, y promovieron espacios de coordinación como la Mesa de Salud Mental.
Las personas atendidas llegaron con altos niveles de afectación emocional, después de haber enfrentado secuestros, extorsión, violencia sexual u otros eventos violentos a lo largo de su trayecto.
En Ciudad Juárez, la crisis no se expresó en el movimiento, sino en el impacto emocional que emerge cuando el trayecto se interrumpe y las personas deben enfrentar el peso de la violencia vivida sin poder continuar.
TAPACHULA · CHIAPAS
Atención a personas migrantes
Atención a personas migrantes
En 2025, Tapachula se consolidó como uno de los principales espacios de espera prolongada para personas en movilidad en el sur de México.
Lo que anteriormente representaba un punto de tránsito se transformó en un lugar de permanencia indefinida, donde miles de personas quedaron atrapadas en procesos migratorios largos y sin claridad sobre sus posibilidades de avanzar.
Ante este cambio, nuestros equipos ajustaron su intervención para responder a una población cada vez más dispersa y con mayores barreras de acceso. La respuesta combinó clínicas móviles, atención en albergues y la expansión hacia zonas periféricas, lo que permitió identificar nuevas poblaciones en condiciones de alta vulnerabilidad, incluidas personas no hispanohablantes.
Más allá del acceso a servicios, los equipos observaron el impacto progresivo de la espera prolongada. La incertidumbre constante, sumada a experiencias previas de violencia, generó un deterioro sostenido en la salud mental.
Ansiedad, desesperanza y agotamiento emocional fueron algunas de las afectaciones más frecuentes entre las personas atendidas.
En este contexto, MSF también fortaleció la coordinación con organizaciones locales y el sistema público de salud, ampliando la capacidad de respuesta en un entorno donde otros actores humanitarios han reducido su presencia.
En Tapachula, la espera dejó de ser una etapa temporal y se convirtió en una condición que profundiza la vulnerabilidad y agrava las consecuencias de la violencia.
REYNOSA Y MATAMOROS · CONCLUIDO EN 2025
Atención a personas migrantes
Atención a personas migrantes
En septiembre de 2025, en MSF concluimos nuestro proyecto de atención a personas migrantes en Reynosa y Matamoros, tras ocho años de trabajo ininterrumpido. La decisión respondió a la disminución de los flujos migratorios por estas ciudades, en un contexto marcado por cambios en las políticas migratorias de Estados Unidos.
Desde 2017, nuestros equipos brindaron atención médica, psicológica y de salud sexual y reproductiva, así como trabajo social, promoción de la salud y mediación intercultural. Las personas atendidas estuvieron expuestas a secuestros, tortura, violencia sexual, extorsión y condiciones precarias de alojamiento. Durante la pandemia de COVID-19, también ampliamos las actividades para atender a comunidades locales.
Antes del cierre, trabajamos con instituciones sanitarias, albergues y organizaciones locales para fortalecer las capacidades de atención y facilitar la continuidad de los servicios. Los aprendizajes del proyecto seguirán orientando nuestra respuesta en otros contextos de movilidad y violencia en México.
COATZACOALCOS · VERACRUZ · CONCLUIDO EN 2025
Atención a personas migrantes
Atención a personas migrantes
En 2025, en Médicos Sin Fronteras (MSF) concluimos actividades en Coatzacoalcos, Veracruz, tras más de ocho años de intervención médico-humanitaria dirigida a personas migrantes y en movilidad. La decisión, efectiva desde el 10 de junio (y el 8 de julio en Villahermosa, Tabasco), respondió a la reducción del tránsito migrante en la zona y a la necesidad de adaptar la respuesta a un contexto cambiante.
Desde 2017, brindamos atención en múltiples puntos del sur del país, incluyendo Veracruz y Tabasco, a través de clínicas móviles, atención en ruta y una clínica fija en Coatzacoalcos.
Durante este periodo, los equipos realizaron 107,344 consultas médicas externas, que incluyeron atención primaria, salud sexual y reproductiva, atención prenatal, salud mental y atención a víctimas de violencia.
El impacto de la violencia en la salud de la población atendida fue significativo:
En salud mental, se registraron 13,403 consultas individuales y 3,243 sesiones grupales, y más del 70 % de los pacientes reportaron haber experimentado algún tipo de violencia, incluyendo amenazas, violencia sexual y tortura o malos tratos.
En total, en MSF atendimos 5,166 casos de violencia, de los cuales 1,120 correspondieron a violencia sexual.
La estrategia operativa debió adaptarse a la alta movilidad de la población, privilegiando consultas de una sola sesión y la implementación de circuitos especializados para la identificación y atención de casos críticos en contextos de grandes flujos.
Asimismo, se realizaron 6,729 referencias a servicios de salud y otras organizaciones, fortaleciendo la articulación con actores locales.
El proyecto integró un enfoque de atención centrado en las personas, en estrecha colaboración con autoridades de salud, albergues y organizaciones socias. La formación en protocolos de seguridad y el fortalecimiento del personal local contribuyeron a garantizar tanto la calidad de la atención como la sostenibilidad de las intervenciones.
Tecún Umán y Esquipulas
Proyecto de atención a personas migrantes
Proyecto de atención a personas migrantes
En 2025, Médicos Sin Fronteras concluimos nuestro proyecto de atención a personas migrantes en Guatemala, tras una marcada disminución del número de personas que transitaban por el país.
Entre enero y junio, nuestros equipos trabajaron en Esquipulas y Tecún Umán, donde brindaron atención médica general, apoyo psicológico, consultas de trabajo social y actividades de promoción de la salud.
Muchas personas llegaban exhaustas tras largos recorridos y habían sufrido violencia, robos o agresiones sexuales. También atendimos infecciones respiratorias, enfermedades de la piel, padecimientos crónicos y problemas gastrointestinales relacionados con el consumo de agua no segura.
A mediados de año, los cruces fronterizos disminuyeron significativamente tras los cambios en las políticas migratorias de Estados Unidos. En octubre, después de observar que esta tendencia se mantenía, cesamos las actividades en ambos puntos. Esta decisión respondió a los cambios en las dinámicas migratorias y a las dificultades para llegar a las personas que necesitaban atención. Muchas permanecen varadas en Guatemala con acceso limitado a servicios de salud.
Tegucigalpa
Proyecto de prevención de arbovirus
Proyecto de prevención de arbovirus
Tras la liberación en 2024 de mosquitos portadores de Wolbachia, una bacteria que reduce su capacidad para transmitir dengue, desde MSF concluimos en 2025 un estudio para evaluar los resultados de esta intervención. Los hallazgos sugieren que la estrategia contribuyó a una reducción significativa de la incidencia de dengue durante 2024 en la zona de Tegucigalpa donde se realizaron las liberaciones.
A partir de estos resultados, establecimos grupos comunitarios contra el dengue y un sistema de vigilancia epidemiológica basado en la comunidad.
También concluimos dos actividades de prevención de arbovirus: el rociado residual de interiores y la instalación de dispositivos con larvicida en los barrios de La Joya, El Edén y El Manchén. Estas acciones se realizaron en colaboración con las autoridades hondureñas y las comunidades.
San Pedro Sula
Proyecto de atención en salud sexual y reproductiva
Proyecto de atención en salud sexual y reproductiva
Durante 2025, continuamos brindando servicios de salud sexual y reproductiva para adolescentes en centros de salud e instituciones educativas de San Pedro Sula.
También trabajamos para facilitar el acceso a una atención integral para personas que ejercen el trabajo sexual y personas LGBTQI+. Nuestros servicios incluyeron atención psicosocial y psiquiátrica básica, promoción de la salud, diagnóstico y tratamiento de infecciones de transmisión sexual, vacunación contra el virus del papiloma humano, detección de cáncer cervicouterino, planificación familiar, profilaxis preexposición para prevenir el VIH y atención a sobrevivientes de violencia sexual.
Danlí
Proyecto de atención a personas migrantes
Proyecto de atención a personas migrantes
En 2025, en MSF concluimos nuestro proyecto de atención a personas migrantes en Danlí, cerca de la frontera con Nicaragua, tras la reducción del número de personas que atravesaban Honduras con la intención de llegar a México y Estados Unidos.
Durante cuatro años, nuestros equipos brindaron atención médica, apoyo psicológico, acompañamiento social y actividades de promoción de la salud a personas en movimiento que transitaban por el país.
Testimonios
Rostros y voces
Estas son algunas historias de personas atendidas por Médicos Sin Fronteras en Honduras, Guatemala y México. Nos comparten sobre experiencias marcadas por la violencia, la movilidad, la enfermedad y las emergencias; pero también por la fortaleza, la resiliencia y la esperanza.
“La clínica es inclusiva, venimos y nos sentimos seguras, como en casa. Aquí encontramos atención psicológica y médica cuando la necesitamos”.
MELISSA
San Pedro Sula, Honduras
La clínica de San Pedro Sula es un proyecto de Médicos Sin Fronteras en el norte de Honduras. Ofrece atención confidencial y gratuita en salud sexual y reproductiva a personas LGBTIQ+ y trabajadoras del sexo, incluyendo prevención y atención de infecciones de transmisión sexual, PrEP, anticoncepción y salud mental. También brinda atención integral a personas sobrevivientes de violencia sexual.
“Me alegra enormemente que haya trascendido y ojalá las personas con quienes lo compartan lo tomen en cuenta, lo usen y evitemos la propagación del dengue.”
ROSA
Tegucigalpa
Médicos Sin Fronteras trabaja en Tegucigalpa junto con comunidades y autoridades sanitarias para fortalecer la prevención, detección y atención del dengue. El proyecto combina atención clínica, diagnóstico, vigilancia epidemiológica basada en la comunidad y actividades de control vectorial, aprovechando la experiencia y los aprendizajes del proyecto anterior de MSF sobre arbovirus.
“Después de vivir un año en México y no poder reunirme con mis hijos en Estados Unidos, decidí regresar a Honduras y tratar de reconstruir mi vida”.
JUAN
Guatemala
Durante tres años y siete meses, Médicos Sin Fronteras brindó atención a personas migrantes en Guatemala, incluyendo apoyo psicológico a personas en tránsito y retorno. MSF cerró el proyecto de migración en Guatemala en junio de 2025 ante la reducción del flujo de personas hacia Estados Unidos y continúa monitoreando la situación migratoria en la región.
“Vamos a requerir apoyo psicológico porque esto apenas va empezando. Ahorita no lo estamos sintiendo porque nos mantenemos ocupados: vamos y venimos del albergue, estamos limpiando nuestras casas.”
MARÍA LUISA
Hidalgo, México
Durante seis semanas, Médicos Sin Fronteras respondió a las consecuencias del huracán Priscila en la Sierra Otomí-Tepehua, Hidalgo. Los equipos brindaron atención médica, salud mental y promoción de la salud en 37 comunidades de los municipios de San Esteban, San Jerónimo, Huehuetla y San Bartolo Tutotepec. Tras completar la intervención de emergencia, MSF cerró sus actividades en la zona.
“Para nosotros, migrar fue una decisión urgente para salvar nuestras vidas”.
LUCÍA
Tapachula, México
En Tapachula, Médicos Sin Fronteras brinda atención médica, psicológica y social a personas migrantes y solicitantes de asilo expuestas a violencia, desplazamiento y barreras para acceder a servicios esenciales durante su tránsito o estancia en México.
“Aquí me siento más seguro. Pintar siempre ha sido mi pasión y ahora quiero volver a soñar”.
YAHIR
Ciudad de México
Desde 2016, el Centro de Atención Integral (CAI) de Médicos Sin Fronteras en Ciudad de México brinda atención especializada a personas sobrevivientes de violencia extrema en México, durante la ruta migratoria o en sus países de origen. El equipo ofrece atención médica, psicológica y psiquiátrica, además de trabajo social y promoción de la salud, con un acompañamiento orientado a recuperar la autonomía y retomar la vida cotidiana.
RESUMEN DEL AÑO
UN MUNDO CON GRANDES NECESIDADES
En 2025, las necesidades humanitarias crecieron mientras la ayuda internacional disminuía. Conflictos, desplazamientos, epidemias y emergencias obligaron a nuestros equipos a seguir adaptando la respuesta.
países donde nuestros equipos trabajaron en 2025
Los fondos humanitarios habían empezado a disminuir en los años anteriores a que Estados Unidos (EE. UU.) congelara la ayuda exterior de forma repentina en enero de 2025 con el inicio del segundo mandato del presidente Trump, antes de proceder a recortar su presupuesto de ayuda. El Gobierno de EE. UU. eliminó fondos indispensables para el Fondo Mundial, Gavi y PEPFAR y cerró USAID, lo que supuso un recorte en el apoyo a programas de salud que salvan vidas. Otros gobiernos también recortaron sus fondos para la ayuda.
MSF no se vio directamente afectada desde el punto de vista económico por los recortes de fondos. Sin embargo, nuestros equipos pasaron la mayor parte del año intentando entender y sortear los desajustes, mientras las organizaciones de nuestro entorno cerraban o reducían sus actividades. En algunos lugares y consecuentemente, la demanda de nuestros servicios aumentó.
En abril, se cumplieron dos años del estallido del conflicto en Sudán entre las Fuerzas Armadas Sudanesas (FAS) y el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) y sus aliados. Ambos bandos cometieron atrocidades, sobre todo en Darfur. A pesar de las advertencias previas de MSF y otras organizaciones durante meses, las escenas posteriores a la limpieza étnica llevada a cabo por las FAR en el campamento de personas desplazadas de Zamzam y en la cercana ciudad de El Fasher fueron particularmente espantosas.
Aunque pudimos recuperar el acceso a la capital, Jartum, la situación de la población en muchas partes del país seguía siendo terrible, ya que el sistema sanitario ha colapsado y hay pocas organizaciones humanitarias presentes. Nuestros equipos respondieron a elevados niveles de desnutrición y problemas de salud mental, así como a terribles casos de violencia sexual.
En la Franja de Gaza, Palestina, Israel continuó con lo que ahora se describe ampliamente como un genocidio en represalia por los horrendos atentados cometidos por Hamás en octubre de 2023. Las fuerzas israelíes siguieron matando a palestinos, desplazándolos de sus barrios y negándoles el suministro suficiente de alimentos y agua, así como acceso a atención médica. Las condiciones de vida de los habitantes de la ciudad de Gaza y del norte de la Franja se deterioraron aún más en septiembre, al quedar atrapados en “un asedio dentro del asedio”.
La guerra en Ucrania no dio señales de remitir en 2025. Los ataques con drones y los bombardeos rusos dirigidos contra edificios civiles e infraestructuras energéticas aumentaron, lo que dejó a la población expuesta a temperaturas gélidas durante los meses de invierno. Sin un alto al fuego a la vista, seguimos ocupándonos de los traumas físicos y psicológicos de la población, al tiempo que nos adaptamos constantemente a los cambios de frentes de combate.
Desde la caída del régimen de Assad en Siria en 2024, en MSF hemos podido volver a zonas del país a las que no se había podido acceder durante una década. Nuestros equipos están ayudando a restablecer los servicios sanitarios y a responder a las necesidades urgentes de las personas que siguen afectadas por combates esporádicos.
La situación en Sudán del Sur se deterioró drásticamente a lo largo del año, al reanudarse el conflicto en el país. Hubo personas que se quedaron desamparadas en medio de la crisis, dado que el foco mundial y los fondos se destinaron a otros lugares. Las comunidades sufrieron desplazamientos, inundaciones, desnutrición y varios brotes de enfermedades, incluida la epidemia de cólera más grande de la historia del país.
A finales de 2025, redujimos o concluimos la mayoría de nuestros proyectos relacionados con la migración en Centroamérica, incluidos los de México, Panamá, Guatemala y Honduras. Los cambios en las políticas migratorias de Estados Unidos y de algunos países centroamericanos provocaron una reducción considerable de la cantidad de personas que se dirigían al norte durante el año.
A lo largo del año, también ayudamos a personas afectadas por peligros naturales. En noviembre y diciembre, trabajamos por primera vez en Jamaica, en respuesta a la devastación causada por el huracán Melissa. Desde MSF brindamos atención médica de emergencia, rehabilitamos centros sanitarios dañados y restablecimos los servicios de agua, saneamiento e higiene en toda la maltrecha isla. Tras evaluar la situación en Cuba, donamos suministros de medicamentos esenciales.
En octubre, brindamos asistencia médica y logística de emergencia tras el paso del huracán Priscilla por México. En Sri Lanka, trabajamos para restablecer la atención médica básica y las actividades de agua y saneamiento después de que el ciclón Ditwah causara inundaciones y deslizamientos generalizados en noviembre.
Por tercer año consecutivo, respondimos a brotes de cólera a gran escala, una enfermedad mortal pero totalmente prevenible, que una vez más se ha cobrado la vida de miles de personas en todo el mundo. Nuestros equipos trabajaron para contener epidemias en RDC, Sudán del Sur, Sudán, Yemen, Mozambique, Tanzania y toda la región del Sahel. En muchos de estos lugares, los brotes se vieron agravados por los conflictos y los desplazamientos.
HISTORIAS EN EL MUNDO
GAZA · UCRANIA · SUDÁN
Detrás de las crisis hay personas que enfrentan en primera persona la violencia, el desplazamiento y la pérdida de acceso a atención médica. Estas son algunas de sus historias.
“Estábamos a 10 metros de distancia de la casa y repentinamente fuimos lanzados hacia el aire. Ya nos encontrábamos en otro mundo. Sentimos que no hay ningún tipo de seguridad. Queríamos irnos del lugar, hacia uno más tranquilo. Estábamos asustados y repentinamente fuimos bombardeados. Estoy aquí, herido. Tenía un futuro por delante. Un futuro que se ha ido completamente. Completamente.”
IBRAHIM RAYYAN
Residente del Campamento Nuseirat, Franja de Gaza
Durante 2025, la Franja de Gaza vivió un deterioro extremo de las condiciones de vida, con desplazamientos forzados, colapso de servicios básicos y ataques continuos contra zonas civiles e infraestructura esencial. La población quedó atrapada en un territorio cada vez más reducido, sin acceso seguro a alimentos, agua, atención médica ni refugio.
“Comencé a mirarme a mí misma, mis manos estaban empapadas en sangre. No podía caminar, no podía ponerme de pie ni sentir mi espalda. Pero al mismo tiempo quería ver dónde estaban mis hijas. Gracias a Dios, una de ellas estaba alejada del lugar y otra estaba a mi lado. Por la gracia de Dios, fue herida en su pierna, pero afortunadamente nada más serio le pasó [...] Primero me sentí asustada, después muy sorprendida. ¿Qué había pasado? ¿No se supone que estamos en un cese el fuego? ¿Por qué ocurrió nuevamente el bombardeo? ¿Por qué de nuevo? ¿Por qué en esta ubicación?”
ASEEL ABU GHAZALA
Residente del Campamento Nuseirat, Franja de Gaza
A pesar del llamado alto al fuego, la población de Gaza sigue sin estar segura. Los días 22 y 23 de noviembre atendimos a siete pacientes en nuestro hospital de campaña de Deir Al Balah; todos presentaban heridas graves causadas por ataques aéreos israelíes. Entre ellos se encontraban una mujer de 29 años con heridas penetrantes de metralla en el abdomen y su hijo de tres años, tratado por una fractura compleja de fémur, así como Ibrahim Rayyan y Aseel Abu Ghazala.
“Fui a la última farmacia que seguía abierta en la ciudad. Estábamos haciendo fila y el lugar estaba lleno de gente. De repente, ¡hubo un bombardeo muy intenso! Salí corriendo con los demás y tropecé en las escaleras”.
OLEKSANDRA SHEVCHENKO
Ucrania
La caída le provocó lesiones en la cabeza y la columna vertebral, y desde entonces no ha podido caminar. Fue trasladada al hospital de su ciudad. El médico indicó que la señora Oleksandra necesitaba cuidados constantes, pero era imposible proporcionárselos en Kostiantynivka, ya que el último centro médico de la localidad cerró a principios de septiembre debido al peligro y a la falta de personal. Actualmente, la señora Oleksandra vive en un refugio con su hijo y pronto viajarán más al oeste, donde podrá recibir tratamiento especializado.
NUESTRO IMPACTO EN CIFRAS
CADA NÚMERO ES UNA PERSONA
Millones de consultas, tratamientos, vacunaciones y acciones médico-humanitarias. Detrás de cada cifra hay personas a las que nuestros equipos atendieron durante 2025.

consultas ambulatorias

vacunaciones de rutina

Infancias con desnutrición grave admitidas en programas de alimentación hospitalaria

Familias que recibieron distribuciones de artículos de socorro

Personas que iniciaron el tratamiento de primera línea para la tuberculosis

Intervenciones quirúrgicas que implicaron la incisión, extirpación, manipulación o sutura de tejido y que requirieron anestesia
partos asistidos (incluyendo cesáreas)
Consultas individuales de salud mental
Personas en tratamiento antirretroviral contra el VIH bajo la atención directa de MSF
personas tratadas por violencia sexual
Admisiones de infancias con desnutrición en programas de alimentación ambulatorios
personas que iniciaron el tratamiento contra la hepatitis C
Admisiones a urgencias
Consultas por diabetes
Número de dosis de vacuna contra el cólera administradas
Vacunaciones contra el sarampión en respuesta a un brote
Casos de paludismo tratados
Litros de agua distribuidos
Los datos anteriores agrupan las actividades médico-humanitarias en las que el personal de MSF tuvo una presencia total o limitada. Estos datos destacados ofrecen una visión general aproximada de la mayoría de las actividades de MSF, pero no pueden considerarse completos ni exhaustivos. Las cifras podrían estar sujetas a cambios; cualquier adición o modificación se incluirá en la versión digital del Informe de Actividades Internacionales de 2025, disponible en msf.org.
¿QUIÉNES SOMOS EN MSF?
509 PERSONAS, UN COMPROMISO
Personas de distintas nacionalidades y perfiles que hacen posible nuestra respuesta médico-humanitaria en México y Centroamérica.
Médicos Sin Fronteras (MSF) México y Centroamérica está formada por personas de diferentes nacionalidades y perfiles laborales que comparten el compromiso humanitario. La combinación de personal local (90%) e internacional (10%) es el motor operativo de nuestros proyectos. Durante el 2025, colaboraron en México y Centroamérica 509 integrantes de MSF, 457 con contrato local y 52 como parte de nuestro personal de movilidad internacional.
Personal local
El personal localmente contratado incluye nacionales de los países donde se encuentran nuestra oficina o proyectos como también personas extranjeras residentes en estos países, incluyendo nacionales de Colombia, Haití, Venezuela, Cuba, Francia, República Checa, Bolivia, Ecuador e Italia.
- Honduras48%
- México34%
- Guatemala12%
- Otras nacionalidades5%
Movilidad Internacional
La movilidad también se vive por nuestro personal con contrato local. En 2025, 20 personas realizaron asignaciones fuera de su país de contrato a otro país de la región. Esta movilidad nos permite desarrollar habilidades y competencias en la práctica, mientras damos apoyo a oficinas y proyectos atendiendo las necesidades operacionales.
- África38.6%
- América Latina y Caribe27.3%
- Oriente Medio y Norte de África19.3%
- Asia9.1%
- Europa3.4%
- Oceanía2.3%
nuevas personas contratadas (81 procesos de selección)
40 Años de MSF en México
Cuatro décadas respondiendo a emergencias
Desde su primera respuesta al terremoto de 1985 en la Ciudad de México, Médicos Sin Fronteras ha desarrollado en el país proyectos de atención médica, salud mental y fortalecimiento de servicios de salud, además de intervenciones de emergencia ante desastres de origen natural, violencia, desplazamiento, migración y crisis sanitarias.
RENDICIÓN DE CUENTAS
TRANSPARENCIA
Nuestra independencia financiera nos permite actuar con autonomía ante las crisis y emergencias humanitarias porque nos da la libertad de decisión sobre dónde, cuándo y cómo intervenir, guiados únicamente por las necesidades médicas.
DE CADA €1 DE GASTO OPERATIVO
- Misión social79%
- Recaudación de fondos15.9%
- Gestión general y administración5.1%
Los gastos operativos totales fueron de €2,500 millones y los destinados a misión social ascendieron a €1,975 millones.
MISIÓN SOCIAL
RECAUDACIÓN DE FONDOS
GESTIÓN GENERAL Y ADMINISTRACIÓN
¿DE DÓNDE PROVIENEN LOS FONDOS?
Más de 7.5 millones de personas, junto con instituciones privadas, donaron 2,560 millones de euros, lo que supone el 98.3 % de los ingresos de MSF.
- Donaciones de particulares85.7%
- Instituciones privadas12.6%
- Otros ingresos1.7%
LOS 10 PRINCIPALES PAÍSES POR GASTO
- República Democrática del Congo141%
- Sudán135%
- Palestina121%
- Sudán del Sur113%
- Nigeria90%
- Yemen89%
- Chad72%
- República Centroafricana68%
- Afganistán67%
- Níger61%
MÉDICOS SIN FRONTERAS EN MÉXICO
ORIGEN DE LOS FONDOS EN MÉXICO
- Donaciones MSF Suiza46%
- Donaciones MSF España34%
- Recaudación de fondos en México19%
- Donaciones MSF internacional1%
USO DE LOS FONDOS EN MÉXICO
- Misión social78%
- Recaudación de fondos18%
- Gastos administrativos4%
DONANTES Y ALIADOS
NADA DE ESTO ES POSIBLE SIN TU AYUDA
Detrás de cada respuesta hay personas, empresas y organizaciones que deciden hacerla posible.
“Ahora, desde hace quince años, soy un donante permanente, vía donativos mensuales automáticos: sé que ese mecanismo permite a MSF planear a largo plazo y enfrentar de mejor manera sus intervenciones de largo aliento tanto como las crisis extraordinarias. Para personas como yo, que queremos ayudar, pero no podemos ir al terreno directamente, es esencial confiar en que nuestro granito de arena no se desperdiciará, por corrupción o ineficiencia.”
SERGIO KURZCYN
Donante de MSF desde 2011
“Hasta en el momento más difícil, la solidaridad y la empatía se convierten en un motor para actuar en comunidad y encontrar el desarrollo y bienestar de quienes nos rodean.”
APODACA GROUP
Alianza estratégica
Es por esto que la alianza que mantenemos con Médicos Sin Fronteras (MSF) es una decisión consciente y sumamente importante para nuestra empresa.
Por estos motivos sostenemos nuestro programa de Merch con causa en Pa’l Norte año tras año, donde se producen playeras exclusivas para recaudar una ganancia que se destina a apoyar las operaciones de MSF en México.
ALIADOS ESTRATÉGICOS 2025

Fundación Sertull

Grupo Bimbo

Apodaca Group

Promotora Social México

Fundación Arriva Hospitality Group

PayPal

The Home Depot

Fundación Soriana
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