Tras las últimas cuatro semanas, la gobernación de Hajjah ha visto el número de diarrea acuosa aguda duplicarse, elevando el número de casos reportados desde julio a más de 2,900 a través de la gobernación. A diferencia del año pasado niños y niñas menores de nueve años son los más afectados.
Médicos Sin Fonteras (MSF) en colaboración con las autoridades sanitarias de la gobernación, están abordando la creciente necesidad de tratamiento para la diarrea acuosa aguda tanto en los distritos de Abs y Hajjah. Sin embargo, dado que las lluvias continuas provocan un crecimiento de los casos, hay una necesidad urgente para que otras organizaciones actúen y así garantizar el acceso a tratamientos vitales, la asistencia comunitaria y para ampliar los servicios del agua, saneamiento e higiene.

Comunidades en la gobernación de Hajjah han experimentado brotes repetidos de diarrea acuosa aguda desde finales de 2016.
En Abs, los equipos de MSF como en años posteriores establecieron un centro de aislamiento para la diarrea acuosa aguda en el hospital general a finales de julio. A medida que aumentó el número de casos, MSF instalamos 25 camas dedicadas para el centro de tratamiento de la diarrea. Al mismo tiempo que los casos siguieron aumentando, la capacidad se incrementó a 50 camas. Desde mediados de julio a mediados de octubre 1,408 casos fueron admitidos y tratados, entre ellos 42 mujeres embarazadas.
Además de recibir pacientes del distrito Az Zuhrah en la gobernación vecina de Hodeidah, MSF apoyamos tres puntos de rehidratación oral en todo el distrito de Abs, dos de los cuales están ubicados en el campamento para personas desplazadas internos para brindar hidratación a los casos menos graves y actividades de promoción de salud.
En Hajjah, MSF comenzó a apoyar la unidad de diarrea acuosa aguda en el hospital Al Ghamhouri el 12 de octubre, expandiendo su capacidad a 37 camas. Con ello, los primeros 10 días, la unidad admitió 171 casos de diarrea acuosa aguda, de los cuales el 30 por ciento eran niños y niñas menores de cinco años. De uno de cada seis pacientes que presentaron deshidratación grave, la mayoría eran mujeres embarazadas, ancianos o personas que padecían enfermedades crónicas.

“Nadie debería perder su vida por una enfermedad que puede ser tratada si se recibe atención a tiempo”, afirma Abdul Aziz, coordinador médico de MSF en Yemen. “La diarrea acuosa aguda puede causar deshidratación severa en cuestión de horas, lo que hace que el tratamiento temprano sea fundamental. Para prevenir muertes evitables, el tratamiento debe estar disponible cerca de casa”.
En Yemen, años de conflicto han dañado la infraestructura esencial, debilitado los servicios básicos y ejercido una presión adicional sobre un sistema de salud que ya era frágil. Los recortes severos de la financiación humanitaria y la retirada de organizaciones humanitarias han reducido aún más el acceso a servicios esenciales como la atención médica, el agua y el saneamiento. Las comunidades afectadas, cuya mayoría son desplazadas y viven por debajo del umbral de la pobreza, quedan abandonadas.
