Ayer, 26 de octubre, alrededor de las 20:00, hora local, un ataque con drones de las Fuerzas Armadas Sudanesas alcanzó un concurrido mercado al oeste de Nyala, la capital de Darfur Sur, y causó una gran devastación entre las personas que se encontraban allí. Un segundo ataque alcanzó también un barrio residencial.
El Hospital Universitario de Nyala, que cuenta con el apoyo de Médicos Sin Fronteras (MSF), ha recibido hasta el momento los cuerpos de 36 personas, 21 de ellas vestidas de civil. Los equipos médicos del hospital informaron de que habían atendido a más de 150 personas heridas en el servicio de urgencias.
“Mis compañeros vieron llegar al hospital a pacientes con heridas de metralla, el rostro ensangrentado y quemaduras graves. Tras el ataque con drones, trasladaron a personas al hospital en mototaxis de tres ruedas (tuk-tuk) y carros tirados por burros desde el mercado”, afirma Dale Koninckx, coordinador de proyecto de MSF en Nyala.
“El personal médico trabajó sin descanso para atender a los pacientes, entre ellos mujeres, niñas y niños. Todos están muy conmocionados. Todo el mundo se hace la misma pregunta: ‘¿Por qué se atacan los mercados? ¿Por qué se ataca precisamente a los lugares donde la población necesita ir a conseguir alimentos y donde se congregan tantos civiles?’”.
“Esto es espantoso. Los mercados, las viviendas y las infraestructuras civiles esenciales no son objetivos militares. Todas las partes en conflicto deben proteger a la población civil”, concluye Koninckx.
Este ataque se produce después de otro incidente similar ocurrido en Nyala el 16 de octubre, cuando un dron alcanzó el mercado de Al Mawashi y mató al menos a cuatro personas e hirió a muchas más.
Estos ataques, entre otros incidentes, exponen a la población civil a la violencia directa y ponen en peligro su acceso a alimentos y suministros, en un momento en que la desnutrición es motivo de creciente preocupación.
Ambas partes en el conflicto están atacando zonas e infraestructuras civiles. Según las informaciones disponibles, en los últimos días las Fuerzas de Apoyo Rápido han llevado a cabo ataques con drones contra infraestructuras eléctricas en los estados de Jartum, Al Gezira, Gedaref, Sennar y Nilo Blanco.
