La tarde del 21 de agosto, mientras la población regresaba a casa del trabajo, las fuerzas rusas atacaron con drones uno de los centros comerciales más grandes de Kryvyi Rih, en la región de Dnipropetrovsk. La ciudad se encuentra a unos 60 kilómetros de la línea del frente. El ataque se produjo en dos fases: aproximadamente media hora después de que el primer impacto provocara un incendio, se produjo un segundo impacto mientras los servicios de emergencia trabajaban en el lugar.
Según los informes, al menos 16 personas perdieron la vida y 130 resultaron heridas, entre ellas niños y niñas. Nueve personas siguen desaparecidas y las operaciones de búsqueda continúan.

Médicos Sin Fronteras (MSF) brindamos apoyo a la ciudad con servicios de ambulancia en casos de incidentes con múltiples víctimas. Tras el ataque, los paramédicos de MSF trasladaron a una joven de 16 años desde un hospital de Kryvyi Rih a otro de Dnipró para que recibiera atención especializada.
“Una paciente había sufrido lesiones por la onda expansiva mientras se encontraba en la planta baja del centro comercial, eligiendo un jersey. Se encontraba estable durante el traslado y recibió oxígeno, perfusiones y otros cuidados necesarios. Necesitó anestesia. Tras el traslado, los médicos la prepararon urgentemente para una intervención quirúrgica con el fin de extraer un fragmento incrustado en la frente”. — Borys Mitiai, paramédico de MSF
Mientras tanto, los hospitales y el personal de la salud de Ucrania siguen siendo objeto de ataques cada semana y, en ocasiones, a diario.

En la mañana del 22 de agosto, el hospital comarcal de Snihurivka, en la región de Mykolaiv —que mantiene una colaboración de larga duración con MSF, que incluye el apoyo a las pruebas de detección de tuberculosis—, fue, según se informa, alcanzado por drones. Afortunadamente, ningún miembro del personal médico ni ningún paciente resultó herido.
La espantosa serie de ataques descrita en el informe de MSF “No hay ningún lugar seguro para recuperarse” continúa. Hay que proteger a la población civil y al personal de la salud. Los centros médicos y los trabajadores médicos deben estar a salvo.
