Tras 42 días sin nuevos casos confirmados del virus Bundibugyo, el 27 de agosto marca el fin oficial del brote de Ébola en Uganda. Este brote involucró a 20 personas infectadas, 18 de las cuales se recuperaron, mientras que dos personas fallecieron, lamentablemente.
Durante los últimos tres meses, Médicos Sin Fronteras (MSF) hemos estado trabajando en estrecha colaboración con el Ministerio de Salud de Uganda para apoyar donde se nos requería. Estamos preparados para aumentar nuestra respuesta en caso de que se necesite.
Nuestro equipo rehabilitó una unidad de tratamiento de Ébola con 32 camas en Mulago, Kampala, inmediatamente después de que se declarara el brote a mediados de mayo. También renovamos un centro de aislamiento de 19 camas en Bwera, al suroeste de Uganda, en la frontera con República Democrática del Congo (RDC).

Nos alegra haber tenido la oportunidad de capacitar a varios equipos médicos de emergencia del Ministerio de Salud y de apoyar a los profesionales médicos con medidas de prevención y control de infecciones, procedimientos de aislamiento y gestión de casos en ocho centros de salud.
Médicos Sin Fronteras estamos en Uganda desde 1980. Seguimos trabajando en el distrito de Kasese, donde nuestros equipos gestionan una clínica adaptada a las necesidades de los adolescentes. Ofrecemos una amplia gama de servicios médicos, con especial atención a la salud sexual y reproductiva y al tratamiento de enfermedades crónicas, como la anemia falciforme, para personas de entre 9 meses y 19 años. También ofrecemos apoyo social y de salud mental a víctimas y supervivientes de violencia sexual de todas las edades.
